Archivo de la etiqueta: twitter

Efecto Streisand tras el bloqueo de Twitter en Turquía

Y Twitter no cerró

  • Los turcos responden al cierre de Twitter con bromas en la Red y con mensajes sobre cómo sortearlo.

  • Los hashtags  sobre el bloqueo, en inglés y en turco, se convierten Trending Topic a las pocas horas.

mapa-bloqueo-Twitter-Turquía

Mapa de los tuits sobre el bloqueo de Twitter en Turquía. Foto: Occupy Wall Street

Poco después de que Erdogan anunciase en un mitin la intención de “arrancar de raíz Twitter y demás redes”, el servicio de microblogging quedaba bloqueado en Turquía, según informaban los propios usuarios y podía confirmarse en la web del regulador de telecomunicaciones Turco (TIB):

TIB

Captura de pantalla de la web del regulador turco (21/03/2014) [Pinchar para ampliar]

No es la primera vez que el Primer Ministro, promotor una ley recientemente aprobada que permite la censura en Internet, arremete contra las redes sociales. En plenas protestas del Parque Gezi, Erdogan se refirió a ellas como “la peor amenaza para la sociedad”:

“There is now a menace which is called Twitter,” Erdogan said. “The best examples of lies can be found there. To me, social media is the worst menace to society.”

El bloqueo produjo un fenómeno previsible. Los turcos reaccionaron con humor, como en otras ocasiones, provocando un auténtico efecto Streisand: A pesar del cierre, se enviaron dos millones y medio de tuits, unos diecisiete mil al minuto, y el tráfico de Hootsuite (una aplicación que permite publicar en Twitter a través de las cuentas de Facebook, LinedIn, o Google +), desde Turquía se triplicó.

Las fotos en las que se burlaban del cierre de la red social, y su inutilidad para acallar el descontento, se propagaron rápidamente en las primeras horas de la noche.

En algunos casos las pintadadas sobre carteles del partido del gobierno, o en fachadas, de los números de la dirección IP de un servidor DNS público de Google, una de los fórmulas empleadas para burlar la prohibición:

Y es que los métodos para evadir el bloqueo fueron, junto con las fotos virales, uno de los contenidos más compartidos de la noche, como estos tuits del grupo hacker turco “Red Hack“:

Twitter y Google explican cómo publicar a pesar del bloqueo

Incluso Twitter, a través de su cuenta global, @policy, explicó a los usuarios de cómo publicar en esta red a través de mensajes de texto.

También Google, a través de un tuit de Matt Cutts, recordó las cifras de sus servidores DNS públicos:

Las etiquetas sobre el cierre de Twitter se convirtieron, junto con las siglas DNS y VPN en lo más comentado a nivel  global (Trending Topic mundial).

El gobierno, por su parte, intentó, aparentemente, cotraatacar. Según el medio turco “Daily News”,  Twitter cerró miles de cuentas falsas automáticas (bots) que publicaban mensajes invitando a salir a las calles o apoyando hashtags en apoyo de la decisión judicial y del partido del gobierno.

Las redes sociales en las protestas

Twitter, con unos once millones de usuarios en Turquía, ha sido una herramienta clave para difundir y organizar las protestas del último año contra el primer ministro, como en el campamento del Parque Gezi o las más recientes de la pasada semana, propagadas en gran parte a través de las redes sociales.

Esta capacidad de movilización y de difundir mensajes contra el discurso oficial han llevado a Erdogan a restringir gravemente el acceso a Internet.  Así,  el pasado mes se aprobó una ley que permite a un juez cerrar una página web en menos de 24 horas y sin juicio. Y en enero una orden judicial bloqueó el acceso a Vimeo y YouTube durante todo un día. Paradójicamente el Primer Ministro turco mantiene una notable presencia en las redes sociales. Su cuenta en twitter (en la que ayer mismo se estuvo narrando su discurso crítico contra esta plataforma) supera los cuatro millones de seguidores.

Según datos de 2013, Turquía es el octavo país del mundo más activo en esta red social.

Entrevista a Javier Toret

El “Big Data” de la revolución

grandesacontecimientos2_topsy

Cuando el pasado noviembre “The Atlantic” publicó el reportaje “When the Nerds Go Marching In”, en el que explicaba cómo un “dream team” de ingenieros de Facebook, Twitter y Google habían construido el software predictivo que condujo a Obama a la reelección, muchos descubrieron entonces que las redes sociales no solo eran un canal para difundir ideas o crear comunidades de afines, sino una gran mina de datos que, con conocimiento y herramientas, podían usarse estratégicamente con un fin político.

En ese momento ya estaba en marcha, y muy avanzada, la investigación colectiva “Tecnopolítica: la potencia de las multitudes conectadas. El sistema red #15m. Un nuevo paradigma: la política distribuida”, coordinada por Javier Toret , en la que han participado ingenieros de telecomunicaciones, de informática o investigadores de la comunicación audiovisual, entre otros, y que se ha presentado recientemente.

 Toret, licenciado en Psicología por la Universidad de Málaga, trabaja entre filosofía, política, psicología y tecnología, para investigar “las mutaciones de la subjetividad y las formas de comunicación, acción y organización colectiva en la era de la red”. Es miembro del programa de la UOC ‘Comunicación y sociedad civil’ y del grupo de investigación “Datanalysis 15M”.

 Actualmente es parte activa de X.net, Democracia Real Ya, y la Universidad Nómada, y fue uno de los fundadores del proyecto tecnopolítico N-1.cc. 

En la entrevista que sigue, Toret explica no solo los hallazgos de su investigación, sino que da las claves de los nuevos movimientos sociales en redes distribuidas y apunta hacia dónde tenderán sus acciones en un futuro próximo.

  • “Tener datasets y herramientas de análisis no asegura saber buscar en ellas”.

  • “El racionalismo de la política de la izquierda del siglo XX ha generado muchos problemas. Sobre todo porque ha ‘minorizado’ la importancia de las emociones y su transformación en el proceso de politización colectiva”.

  • “Es previsible la utilización de las emociones y de la minería de datos por los intereses corporativos. La cuestión es que esta capacidad sea más potente, innovadora y masiva por parte de quienes se oponen al régimen del 1%”.

Vuestra investigación deja en evidencia que el estudio de los movimientos sociales sigue anclado en un marco conceptual y metodológico poco adecuado al nuevo activismo en redes distribuidas ¿Cómo debe enfocarse el análisis de estos fenómenos?

Pensamos que los fenómenos de autoorganización colectiva mediada por las redes sociales y digitales de comunicación, precisan ser afrontados desde  la amplitud y variedad de datos que la sociedad red y dichos movimientos producen. Al mismo tiempo, las revoluciones en los campos científicos de los últimos 50 años han abierto nuevas posibilidades para pensar la autonomía, emergencia y complejidad, en el cruce entre redes neuronales, sociales, mentales y políticas. Creemos que  es necesario repensar y reactualizar la relación entre metodologías cuantitativas y cualitativas. Trabajar con datos y con herramientas complejas de análisis de redes, lenguajes, emociones, topologías, etc. abren posibilidades enormes para estudiar el comportamiento colectivo.

Pero, además, es importante tener un conocimiento 360º, interno a los fenómenos, situado y encarnado en la propia inmanencia de los mismos. Tener datasets y herramientas de análisis no asegura saber buscar en ellas y, sobre todo, contextualizarlo. Se deben articular hipótesis y argumentaciones y rejillas conceptuales que conviertan los datos en un todo complejo y orgánico.

Pensamos que es necesario hacer un esfuerzo epistemológico, analítico y conceptual para no terminar repitiendo esquemas interpretativos que solo se reiteran a sí mismos. Hoy, más que nunca, es posible construir modelos experimentales, conjuntos entrelazados de métodos, para comprender las claves de  fenómenos políticos autoorganizados como en el 15M o próximas explosiones de movimientos red por venir.

Además del avance teórico y metodológico que representa esta investigación ¿Qué aporta al activismo (a la organización y planificación de futuras acciones, por ejemplo)?

Bueno, la idea de la investigación siempre ha sido estar enfocada a mejorar la potencia del movimiento.

Hemos tratado de analizar en el trabajo distintos tipos ‘organizativos’ y de acción colectiva. Hemos intentado dar pistas de cómo comprender el funcionamiento de sincronización de la inteligencia colectiva, viendo cuáles son las condiciones que lo hacen posible. También hemos tratado de mostrar la potencialidad que tienen los enjambres como dinámicas de sincronización de los cuerpos y cerebros. La unidad de acción es dinámica y depende de conmociones emocionales, que suman, a la indignación, el empoderamiento y un plan concreto de acción conjunta. También hemos analizado las dinámicas de identidades colectivas que funcionan como catalizadores de una red, como fenómenos que facilitan la autoorganización de mesoescala de un sistema. Actuando tanto a corto como a largo plazo. Estas ideas podemos usarlas para mejorar y explorar formas organizativas de distintos proyectos políticos a lanzar.

Creemos que algunas de las indicaciones de la investigación serán útiles en un futuro para poder “modelizar” mejor campañas y también para pensar formas escalables de organización en red. También esperamos disponer de herramientas y procedimientos para poder analizar mejor lo que sucede en la sociedad red y ayudar a imaginar nuevos prototipos de acciones distribuidas.

¿No resulta contradictorio buscar patrones de comportamiento o pretender reproducir resultados en dinámicas aparentemente caóticas? 

No, creo que la cuestión, en un campo caótico, es, precisamente, ver las formas que se repiten, las maneras en las que el comportamiento colectivo se expresa. La “configuracionalidad” de la red, es decir, la capacidad de las redes de modificarse y adaptarse el momento, es una de las características de la potencia de los vínculos débiles y de la acción política en la red. Entender los patrones de autoorganización en el caos, en la dinámica social compleja, es justo lo que nos puede ayudar en la comprensión de la potencia de la tecnopolítica en la sociedad red.

Junto con los datos, una de las novedades de la investigación, ha sido la de construir un cuerpo conceptual, para nombrar y describir fenómenos que no estaban cubiertos por el análisis convencional de movimientos sociales. De estos ¿Qué conceptos destacarías?

“Tecnopolítica”, que trata de dar cuenta de esta enorme potencia que han mostrado los usos políticos de distintas plataformas-canales digitales para organizar eventos, difundir información y activar formas de acción y organización colectiva que no se queda en la red, sino que las retroalimenta.  Tecnopolítica como uso táctico y estratégico de las herramientas digitales para la organización, comunicación y acción colectiva, como concepto clave para entenderlas. Desde la perspectiva del sistema-red, la tecnopolítica puede redescribirse como la capacidad de las multitudes conectadas, de los cerebros y cuerpos conectados en red, para crear y “automodular” la acción colectiva.

“Acontecimiento aumentado”. Creemos que una forma de pensar el acontecimiento en la sociedad red es concebirlo como acontecimiento aumentado, como acontecimiento hiperconectado, en la medida que la lógica de autocomunicación de masas y la amplificación de una señal distribuida se reflejan en los datos de un comportamiento colectivo mediado por la comunicación y la tecnología.

“Contagio tecno-lógicamente estructurado”. Tratamos de nombrar así esta proliferación de acampadas, perfiles personales y colectivos en Twitter y Facebook, cuentas de correo, etc. que se generaron en los días inmediatamente posteriores al 15M. Éstas fueron las formas en las que se transmitieron, intensificaron y cristalizaron las ideas y afectos desencadenados en las calles y en las redes.

“’Sistema red’ 15M” para caracterizar el cuerpo social vivo, estructura en red que toma un comportamiento, una consciencia, con lenguaje y una emocionalidad común.  El “sistema-red” 15M también puede definirse como un conjunto de nodos, en ocasiones heterogéneos, con altos índices de conectividad, robustez y reciprocidad, cuya estructura es abierta y policéntrica.

“Multitud conectada”.  La capacidad de conectar, agrupar y sincronizar, a través de herramientas y dispositivos digitales, y en torno a objetivos, los cerebros y cuerpos de un gran número de sujetos en secuencias de tiempo, espacio, emociones, comportamiento y lenguajes.

De los resultados obtenidos, ¿qué conclusiones te parecen más relevantes? 

– Que el 15M no surge de la nada, que su explosión es la puesta en juego de una masa crítica que, utilizando las redes sociales digitales, consigue convertir el malestar social y la falta de canales de participación, en organización política en red, capaz de una nueva potencia de acción.

– El movimiento que más influyó a prefigurar e conformar las formas de red del 15M es el movimiento de la cultura libre y por la libertad en la red que ha sido muy importante desde el 2007 hasta el 2011. Gestado en la red entre Ley Sinde y “No les votes”. Los movimientos sociales urbanos tuvieron un papel secundario en la gestación. La experiencia de Tahrir y la Primavera Árabe fue muy importante en empoderar, hacer posible-imaginable y en la decisión espontánea y contextual de acampar en Sol.

– La centralidad de la apropiación y uso estratégico de las tecnologías en la explosión, extensión, desarrollo y mutación del 15M.

– La dimensión clave de las emociones en la explosión del movimiento y en el estallido de sistema emergente y auootorganizado de un cuerpo colectivo conectado. La combinación entre emociones (la carga emocional de los tuits del 15M  es el doble que en los tweets ‘normales’) y la capacidad de producir estados de ánimo colectivos a través de campañas que se extienden y gestan en la red. También la emotividad ha sido fundamental para alimentar la energía del sistema-red y facilitar los fenómenos de enjambres y catalización.

– La intimidad entre las emociones y las tecnologías por las cuales se comunican y retroalimentan estas, han permitido la conexión del sistema-red como un todo. En su periodo de máxima influencia, el 15M ha cambiado el patrón de consumo y producción de información y emociones colectivas, viviendo experiencias comunes intensas (que generan identidades abiertas en construcción) como es el caso de la creación de una bifurcación mental colectiva y alegre frente a la desconexión de las élites dominantes de la realidad material de la vida de las personas.

–  Que hay todo un campo enormemente prometedor para una nueva política revolucionaria basada en las redes distribuidas, las identidades colectivas en red, y la “performatividad” [ver más adelante explicación del concepto] del digital a la hora construir acontecimientos.

-La importancia de la conexión entre redes sociales en internet y la redes humanas para la emergencia de nuevos formas de comunicación, organización y acción colectiva mediadas por el uso político de la tecnología, los fenómenos de masa crítica y autocomunicación de masas. Esta centralidad se ha mostrado tanto en la gestación y explosión como en el desarrollo del 15M. Este uso táctico y estratégico lo caracterizamos como tecnopolítica y oscila entre la apropiación y derivación masiva del uso originario de plataformas digitales y la invención colectiva de nuevos usos y nuevas herramientas. Esto ha significado una drástica reducción del coste de la acción colectiva y una mayor capacidad de construir el sentido de lo que acontece en tiempo real, al mismo tiempo que un impacto muy fuerte de las campaña virales o eventos construidos desde las redes digitales.

–  Lo fundamental de cultura política en la red, caracterizada por las identidades colectivas y las dinámicas de anonimato . La identidades políticas colectivas y su constelación conforman una ecología óptima para las prácticas tecnopolíticas y han puesto en jaque las relaciones de poder del sistema de partidos y de la redes mediáticas hegemónicas, con recursos escasos. Tienen una potencia muy grande al expresar un nuevo espacio político, que se alimenta de una masa crítica o inteligencia colectiva en red. Dichas prácticas que parten del ciberespacio han impregnado la forma de toma del espacio urbano, construyendo una potencia simbiótica entre calle y red capaz de atravesar las barreras de los grandes medios y crear autonomía social.

– La dimensión “performativa” de la acción tecnopolítica en la red, a la hora construir acontecimientos o eventos colectivos, juega un papel clave en el tipo de acción colectiva que el 15M ha llevado a cabo en el período de estudio. Las tácticas tecnopolíticas de las multitudes conectadas abren nuevas posibilidades de acción a amplios espectros de la población y son un nuevo filón de potencia y una gramática para la acción colectiva. La multitud aprende en estos procesos a luchar en red, entre internet y la calle. Esto se logra utilizando de manera táctica la comunicación: como arma de creación de la acción y de cuestionamiento distribuido del poder constituido.

– La importancia de la comunicación estratégica mediada por los dispositivos móviles, y orientadas a la empatía, ha servido para defender al 15M de las agresiones externas. Ha mostrado que un cuerpo colectivo, cuando es masivo, está altamente conectado, y es atacado, reacciona creciendo y expandiéndose. La construcción de la estructura digital se crea de manera autoordenada y emergente gracias al contagio tecnológicamente estructurado en conexión con en el acontecimiento aumentado. Dicha estructura tiene un carácter de crecimiento exponencial y autoorganizado, como también ha mostrado el estudio del instituto de biocomputación y sistemas complejos de Zaragoza.

– Las virtudes y formas de gestación de las distintas tipologías del comportamiento colectivo que hemos caracterizado como: Enjambres (acción conjunta, efímera de formación y masiva de ejecución, que combina la afectación emocional con la activación de secuencias de sincronización); catalizadores (fenómenos de autoorganización de mesoescala, con menos elementos que el enjambre pero con una función de equilibrio entre el corto y largo plazo que regula los biorritmos dominados por la interacción).

– El sistema-red se activa bajo la secuencia de sincronización colectiva, con una “reprocesualización” y activación de conexiones secundarias o terciarias. Los momentos de mayor intensidad se dan en una retroalimentación entre el espacio físico y virtual, cuando se sintonizan lenguajes, estados de ánimos en el espacio-tiempo. La multiplicación de los estímulos sociales y mundos digitales habitables, genera un enorme proceso de dispersión social. Por eso la temática del acontecimiento y la sincronización multicapa se vuelven clave para una idea fuerte de acción y organización política en la sociedad red.

De las conclusiones, se deducen algunas de las principales fortalezas del activismo en red, como el papel de las emociones, que crean vínculos o activan acontecimientos ¿No es previsible que este hecho sea utilizado igualmente por los oponentes para intentar buscar el efecto contrario? Por otro lado ¿qué problemas plantea la tensión “emociones vs. razón”?  El uso estratégico de las emociones y los mecanismos que las activan, ¿no permiten fenómenos como “Kony2012” y favorecen la manipulación de la “opinión pública”, como demuestra la historia de la propaganda política?

Creo que la tensión-relación entre emoción-razones es muy interesante en el campo de un cuerpo colectivo u organismo vivo compuesto de miles de nodos en una relación dinámica. Para empezar, hay que decir que el racionalismo de la política de la izquierda del siglo XX ha generado muchos problemas. Sobre todo porque ha minorizado la importancia de las emociones y su transformación en el proceso de politización colectiva. Personalmente, siempre he tratado de atender a la micropolítica de la sociedad, a las dimensiones subjetivas e inconscientes a la hora controlar a la población. Las emociones son clave a la hora de desencadenar procesos, y la comunicación distribuida hace que estos fenómenos puedan convertirse en revueltas autoorganizadas, sin líderes centrales. La razones son importantes para construir una consistencia de dichos movimientos, pero sin construir el empoderamiento no hay movimiento, ni revuelta que valga. Esto a la izquierda no le gusta. Sobre todo porque aún se mueven en torno a la producción de valores morales, en el amor a los mitos del pasado y la dificultad de insertarse y de producir emociones que canalizan el malestar social. Lo interesante del 15M es la dimensión colectiva de producción tanto de emociones, como de sentido de lo que acontece. Es decir, la activación emocional va vinculada a un proceso mental y cognitivo de autonomía e inteligencia colectiva.

Creo que es previsible y de actualidad la utilización tanto de las emociones como de la comunicación en redes basadas en técnicas de minería de datos por los intereses corporativos, la cuestión es que esta capacidad sea más potente, innovadora y masiva por parte de quienes se oponen al régimen del 1%.

En la presentación de la investigación anunciasteis vuestra intención de liberar las herramientas empleadas ¿Me puedes avanzar algo sobre ellas?

En abril esperamos tener todas la piezas de esta primera fase de producción. Es decir, queremos liberar todo lo que hemos utilizado y producido hasta ahora en el proceso de investigación. Me refiero a que datasets, software libre (herramientas que hemos desarrollado), ontologías, presentaciones (inglés y castellano), más texto de la investigación, se publicarán con licencia libres para que se conviertan en un conjunto de piezas independientes que puedan ser utilizadas, mejoradas y extendidas más allá del contexto de nuestra investigación. Es decir, dejar abierto y hacer disponible el código fuente de lo que hemos producido para que pueda servir de base  para otros investigadores o cualquiera en la red. Por ejemplo, las herramientas de análisis de emociones y análisis de vocabularios utilizados podrán usarse para analizar otros fenómenos.

Vuestro estudio recoge el papel de las redes sociales en las movilizaciones del 15M al margen de los medios de comunicación de masas, que hasta días después no cubrieron el acontecimiento. Sin embargo, las nuevas acciones que se plantean buscan tanto el impacto en Internet como el mediático ¿No es contradictorio? ¿Qué función crees que desempeñan los medios? ¿Por qué no liberarse de esa “dependencia”? 

Creo que una de las cuestiones claves del 15M ha sido atravesar el bloqueo mediático de los grandes medios y saber utilizar estos circuitos para hacer circular los mensajes, saltando los cercos de la información del “mainstream”. La combinación entre toma sorpresiva del espacio público y las plazas gestada en la red ha forzado a los grandes medios a amplificar la señal que las redes sociales y las identidades colectivas producen. Somos los medios, pero también tenemos que atravesar el “mainstrain” gracias a nuestras tácticas de comunicación de toma del espacio urbano. En las acciones solemos mezclar un doble impacto en las redes y los medios, en realidad para ampliar el efecto del mensaje. Y, sobre todo, porque estar en el “mainstream” con una acción, suele multiplicar el impacto de nuestras campañas en las redes. Las redes no son tanto para decir (que también), como para escuchar, para tramar y respirar lo que la sociedad está pensando y diciendo.

Yo pienso que tenemos que estar en todos lados, incluso en lugares como Facebook que no son muy agradables y que es necesario, como intervenir en los circuitos mediáticos tradicionales en determinados casos.

Un elemento muy interesante que has mencionado es el del carácter “perfomativo” de algunas acciones. Crear acontecimientos, a través de “performances”, para que se hagan reales ¿Puedes explicarme brevemente la idea?

La dimensión performativa de la acción colectiva en red, no la quiero caracterizar como performance en la dimensión teatral, sino más bien la construcción de escenarios-mascaras, con una historia-narrativa, que permiten la cooperación abierta y la apropiación de una idea, de una acontecimiento o una identidad. A partir de construir  una idea política (“15MpaRato”, por ejemplo, donde se lanza una idea ciudadana para juzgar a Rato), es la dinámica de la identidad colectiva y las acciones la que va lanzando (como dispositivo inacabado que necesita de la red su feedback y trabajo para completarse) y va ejecutando el plan o el paso en concreto. Lo que se propone, en la medida que la gente se lo apropia y cree en ellos y se implica en dicha acción, se convierte en real. Es decir, lanzar una campaña, una evento colectivo en la red, crea la posibilidad de que cobre vida, que podamos pre-vivir y gestar el acontecimiento antes de que se produzca. Siempre digo que la revolución es una gran súper-producción: hay que construir los escenarios, los protagonismos colectivos y la narrativa y memética que posibilitan la acción.

ENTREVISTA CON MARIO TASCÓN

“Las máquinas son imprescindibles en muchos procesos periodísticos. Eso lo saben muy bien los científicos, pero les cuesta a los periodistas”

   
Mario Tascón

Cuando Rosental Alves, el reconocido catedrático de periodismo digital y fundador del Centro Knight en la Universidad de Texas, comentó en twitter la salida del periodista Jim Bradry del digital TDB.com, había escrito, sin saberlo, la entradilla de esta entrevista. Dijo Rosental en ese tuit: “Salida de @jimbradysp de TBD.com es como salida de @mtascon de lainformacion.com. 2 geniales creadores dejan sus criaturas”

Durante la conversación, que se prolongó durante dos horas, Tascón regala unas cuantas frases memorables y muchas ideas para la reflexión:

  • Sobre la discusión de la integración de redacciones: “Me he dejado muchos pelos en esa gatera”

  • Sobre sus consecuencias: “Ha habido una fuga gravísima de talento en el periodismo digital”

  • Sobre su trayectoria: “Me he podido permitir el lujo, no sé si por mucho tiempo, de ser desobediente”

  • Sobre Twitter: “Las etiquetas tenderán a usarse más” “Twitter es como la calle Fuencarral y Facebook sería el Corte Inglés”

  • Sobre los videoblogs de periodistas: “Algunos videoblogs no son sólo ridículos en la manera en que están hechos, son ridículos en sus audiencias”

  • “Los medios no son, ahora mismo, una empresa atractiva para el talento. Lo más interesante que he visto en los últimos años está fuera de los medios de comunicación”

  • “Estamos en un momento que, o cambias rápido la mentalidad y empiezas a mirar cómo desenvolverte en este nuevo entorno, o estás muerto tú y está muerta la empresa en la que trabajas porque no va a ningún lado”

De la creatividad de Mario Tascón da cuenta su trayectoria. Hasta hace pocas semanas como editor en lainformacion.com, abriendo caminos con las nuevas narrativas digitales, el diseño o con una usabilidad muy estudiada. Antes, en Prisacom, donde llegó para poner en marcha todos los web del grupo en un ejercicio que compara con “el juego de los platos chinos del circo” y que supuso, entre otros retos, tener que “coordinar a ‘imperios de taifas’”. Y, antes, al frente de elmundo.es, pionero en el periodismo digital en España.

Pero también su permanente estado de análisis y búsqueda de la innovación. En esta entrevista, por ejemplo, idea sobre la marcha una nueva forma de distribuir las noticias a través de twitter.

Empezamos hablando precisamente de este servicio de microblogging y de su utilidad para el reciclaje profesional de periodistas.

Pregunta. En un proceso de reciclaje profesional ¿cómo seleccionar las fuentes y recursos que pueden ser útiles para un periodista con este fin y diferenciarlos de aquellos enfocados a perfiles más especializados?

 MARIO TASCÓN. Son útiles las listas para ir discriminando los sitios e ir adquiriendo olfato, eso sólo se adquiere con la práctica… y borrar, también. Ayuda porque quitas un poco de ruido. Las etiquetas se tenderán a usar más porque sino es imposible.

Por ejemplo, con las discusión de las nuevas ortográficas de la RAE, los colombianos fueron muy ordenados y rápido crearon la etiqueta #RAE y fue trending topic en Colombia esa tarde y podía haber sido un trending topic mundial. En España, por ejemplo, se estaba discutiendo, pero no usando etiquetas.

 P. ¿Cómo valoras este interés?

M.T. En el caso de la ortografía me alegro porque yo vengo defendiendo desde hace mucho tiempo que la gente en la Red quiere escribir bien ¿Cómo no lo va a tener? Si es tu imagen pública. Antes el lenguaje no era tan público, lo manejabas en el entorno más cercano, de la familia, de tu trabajo…Pero ahora te ves fuera de ese núcleo (quizás el primero es más similar a Facebook y el segundo es más parecido a Twitter…)

El interés en escribir bien no sólo es alto, sino muy alto. Cuando se tuitea se tiene un cuidado mayor que el que se tiene con el email. También porque el mensaje es más corto y la capacidad de concentración es mayor. Yo ahí tengo entrenamiento porque fui infografista.

Que se haya discutido de la manera que se ha hecho sobre unas normas ortográficas refleja la preocupación.

Precisamente, para promover un uso más rico del lenguaje en twitter, Mario Tascón lanzó hace unas semanas la etiqueta #twittergrafía, que engloba recursos y “estrategias para comunicarse mejor en Internet”, según explicaba en 1001 medios.

P. Decías antes que “las etiquetas se tenderán a usar más”.

M.T. La etiqueta para mi es muy natural, en los webs se corresponde a los temas o a los topics. He trabajado en webs muy grandes, y un problema de arquitectura de la información es que tienes un chorro de información gigante llegando continuamente, de tal tamaño, que una de las pocas maneras que tienes de hacer cauces más asumibles y ordenados es con las etiquetas: Como yo no puedo darlo en bruto así a mis lectores, al menos redirijo ese flujo haciendo cauces temáticos y más pequeños: con etiquetas o temas.

He pensado alguna vez, hace tiempo, que se podía crear un medio en Twitter no haciéndolo de la manera convencional, sino interviniendo en las etiquetas. No un medio como se suele hacer ahora: tú tienes un canal @el_pais o @elmundoes y la gente se te suscribe, te sigue, tienes followers… Yo creo que con el tiempo la gente va a usar cada vez más las etiquetas. Quien sea capaz de darle la vuelta al paradigma y trabajar con el sentido de las etiquetas en la división de información puede tener esto…Claro que hay que saber, porque es otra manera de pensar, otra manera de trabajar, otro tipo de público…

P. No entiendo…

M.C. Todos los medios del mundo operan de la misma manera, tratando de conseguir followers porque los tuits que van mandando son de interés.

Con dos fórmulas: la de enviar informaciones o titulares con la información “x” que estoy haciendo, que serán más o menos número de tuits (del inicio cuando se mandaban todos los titulares se fue recortando y ahora sólo se mandan los de última hora o los urgentes) Luego, el otro estilo, que es más el de @la_información, que no manda sólo los titulares, sino que de una manera manual incita a la conversación. Pero es sólo una diferencia de estilo, el mecanismo es el mismo: espero seducir a mis lectores para que en su cronología, que es donde ellos lo reciben, estar.

Pero, pensemos que un lector no sólo sigue Twitter por su cronología, sino que su manera alternativa de leer twitter son las etiquetas, aunque lo haga con menos frecuencia pero sobre todo lo hace llevado por un interés alto en ese tema, bajo esa premisa es posible es un medio que, en lugar de emitir para sus seguidores (estaría bloqueado para los seguidores) en cambio, emite tuits que sólo se ven si tú quieres leer en esas etiquetas. Tú no lo puedes seguir, te puede interesar ese sitio pero no lo puedes seguir ¿Cómo opera? ¿Cómo encuentro yo ese medio?…No lo encuentras como medio, encontrarías sus tuits en los canales: sería un activo emisor disperso… Me lo estoy inventando, tampoco sé si funcionaría…

¿Qué conseguirías con eso? Sobre todo, tengo la impresión que conseguirías un buen retorno hacia el web. Sería una buena herramienta de marketing, de difusión…También depende del mecanismo; si lo haces a mano es complejo, porque tienes que seleccionar muy bien en qué etiquetas intervienes y en qué momento intervienes, sobre aquello en lo que eres especialista. Este modelo, por ejemplo, para alguien como la “Fundeu” puede ser bueno.

P. Hablando de modelos que pueden o no funcionar, días atrás has llamado la atención, a través de Twitter, sobre un nuevo artículo que abordaba el fracaso de la integración de redacciones. Entrevistándote, es una pregunta casi obligada.

M.T. Sí, es un clásico mío porque lo tengo claro hace muchísimos años. Yo me he dejado muchos pelos en esa gatera. Soy muy sensible porque lo he discutido muchísimo….Igual que en otros temas la gente no puede saber muy bien lo que estás diciendo, pero se fía, piensa que puedes tener razón e intenta entender, este tema es como una pared. Nadie se creía que esto era como yo lo contaba porque la lógica te lleva a pensar de otra manera. Esa lógica la entiendo, porque yo la tuve. Estaba en el papel, y pensaba que lo único que me hacía falta era paciencia con mis compañeros: enseñarles qué era esto de Internet, qué es esto del correo…Yo pensaba que sí. Honradamente, cuando estaba en El Mundo pensaba que sí. A mi me abrió mucho los ojos el grupo Prisa.

Ahora parece normal, pero hace quince años convencer a un periódico de cambiar su portada era una batalla. Recuerdo el accidente de un autobús de escolares, que fue un drama. Me acababa de cambiar a “El País” y daba por hecho, porque en “El Mundo” ya se hacía, una actualización como Dios manda. No estaba en la redacción y me llamó el director, que era Jesús Ceberio, preguntándome, “- Oye, Mario, por qué no estamos dando esto?” “- ¿Qué me estás contando?”, le dije. Llego y me encuentro a una redactora jefe, que había venido conmigo de “El Mundo”, casi llorando en su despacho, porque había tenido un motín del resto de compañeros que no le habían dejado publicar nada… Subí a la redacción, vi que lo habían puesto pequeñito, en la parte de abajo, y argumentaban que la portada de El País “no se puede tocar”  “- Bueno, cómo tú digas, pero ya verás la bronca que va a haber”. Y se puso y bronca no hubo ninguna. Pero era tocar el Sancta sanctórum…y eso que estamos hablando de las cuatro de la tarde.

Por lo menos, pensaba que los de la radio, respecto a la última hora, no tendrían esos inconvenientes. Pero, para mi sorpresa, tenían problemas muy similares y había alguna variante. Variante número uno: sus textos no se pueden utilizar, están hechos para leer, pero no están hechos para publicarse impresos. Entonces empezamos a tener el problema de cómo trasvasar el material. La segunda era que tenían los mismos celos con la publicación anticipada que los de la prensa, sólo que cambiando el horario. “- Si tienes esta historia y acabamos de saber, por ejemplo, una sentencia, lo vamos a dar dentro de cinco minutos”. Te decían: “- Ni se te ocurra, hay que esperar a lo que demos en el informativo” “- Pero ¿por qué?”  “- Pues porque nos lo copian las otras radios” Y era el mismo problema sólo que acortado en el tiempo. Y también veías que no había manera que las mecánicas del nuevo medio digital les llevaran a cambios profesionales. Una noticia: “Conectamos con la Audiencia Nacional con “menganito” que nos cuenta cómo ha ido el juicio”. Se contaba y ya estaba. Ahora, de repente, ha habido una vorágine nueva en la que hace falta que “menganito” lo escriba y cómo lo iba a escribir si no tiene ordenador…Y ya estabas con un lío parecido porque los dos medios se diferenciaban.

Y en la tele pasó lo mismo cuando se empezó con el tema del vídeo. Te encuentras con que los periodistas tienen videoblogs y los videoblogs no son sólo ridículos en algunos casos en la manera en que están hechos sino ridículos en sus audiencias…

Con todas estas complicaciones vi que había bastantes diferencias como para que fuera sencillo hacer bien varias cosas y empecé a defender una separación de las redacciones, que no quiere decir que no estuvieran coordinadas. Ahí Juan Luis (Cebrián) fue mucho más talibán que yo y me dijo que me llevase la redacción de elpais.com fuera de Miguel Yuste (la sede del diario) Si no, no iba a poder hacer nada. Literal. “Porque acabarán contagiados” Yo no me lo creía todavía, me pillaron en un tiempo intermedio. Me parecía que tenían que estar coordinadas con la marca.

 De allí salieron muchísimas problemáticas que incluyen muchas laborales muy evidentes. Te encuentras con una redacción en la que se cobra “ochenta” y el mismo puesto, con las mismas responsabilidades, en el digital, se cobra “veinticinco” En El País, la diferencia entre el papel y la parte digital, en aquel momento, era muy exagerada, pero muy similar en otros muchísimos sitios del mundo. Como poco, se produce por la parte de la edad. Y ya no te digo por la parte “del colmillo”…

Y ese fenómeno vi que era mundial y que era muy desgastante para toda la gente  del digital. Soy muy amigo del que en aquella época llevaba el Washington Post, Jim Brady , del que estaba al frente de Le Monde, Bruno Patiño, del que  dirigía El Universal, del que gestionaba Clarín y La Nación. Como son periódicos líderes, nos hemos visto en muchos sitios, te los encuentras en Congresos…Y todos te diríamos lo mismo. De hecho, yo me fui un poquito antes de que se fueran Bruno y Jim Brady. Me fui de El País en una primavera del año 2008 y Bruno se fue del Le Monde en el otoño y el del Washington Post que fue el último se fue al año siguiente. El proceso de lo que nos pasó, de lo que vimos y en lo que creemos es muy similar. Nosotros fuimos los que vimos eso pero ya no pudimos resistir una ola mundial que nos iba llevando a uno detrás de otro.

Además, provocada, entre otras cosas, por lo económico, que  empujaba a hacerlo así…Al final los gerentes decían: tenemos aquí 400 periodistas y otros 40 y lo que necesitamos es hacer las dos cosas con 300. Y reflejaba otro problema, la hinchazón de las redacciones convencionales Al final ¿qué pasaba? Que al periodista de Internet se le echaba más fácil, era más joven, cobraba menos y tenía menos indemnización. Además el entorno se volvía hostil hacia ellos por una redacción tradicional, atenazada por el miedo al futuro, que percibía que tenía el enemigo en casa. Los de Internet, muchísimos de ellos, vivieron de repente una vuelta atrás en el tiempo, mientras que tenían trabajos en Yahoo, en Terra, en otros sitios… Es el caso español, pero te aseguro que el del Washington Post, Le Mond, La Nación… eran similares.

“Ha habido una fuga gravísima de talento en el periodismo digital”

P. ¿Cuáles son las consecuencias de todo ello?

M.C. Ha habido una pérdida grandísima de talento en el periodismo mundial digital de gente que actualmente está en otros sitios, que se fue por procesos de este tipo y similares. Gravísima. Hoy mismo me estaban pidiendo recomendaciones para uno de los perfiles que escasean, que es el  de director de producto. En los medios no quedan porque se han ido yendo todos. Acaban trabajando en Yahoo, en Google o  en el BBVA. Hay muchos periodistas haciendo estos trabajos: la directora de contenidos de Yahoo Europa es una periodista, la directora de portada de Yahoo España es periodista, el director de MSN España es periodista, en MSN casi todos los que llevan canales importantes son periodistas…Casi todos ex compañeros míos de PRISA. Hay muchos periodistas en estos perfiles y fíjate dónde están: MSN, Yahoo, Google…

Mucha gente se ha ido porque hay mejores oportunidades, son empresas que han tenido otro tipo de crisis, pero no la de la prensa. Yo este fenómeno lo empecé a percibir entonces. Reconozco que soy muy crudo y muy contundente en la crítica, en la advertencia.

Sobre la discusión de la integración de redacciones, recuerda Mario las jornadas de la SIP en 2006

M.C. Fue muy interesante porque eran dos visiones completamente distintas y se veían que los caminos ahí clarísimamente se bifurcaban. También te diré que se veía que el camino ganador en aquel momento, y en los próximos años, iba a ser el de la convergencia. En esto, ni Bruno ni yo éramos tontos.

P. ¿Cómo influye esta situación en tu marcha del grupo PRISA?

M.C. Cuando yo me voy del grupo PRISA hay una parte de la ida que tiene que ver con esto, porque yo veo que es inevitable: discutir con todo el mundo, saber que va a terminar esto fatal…Me proponen que si quiero liderar este proceso y les digo que no quiero liderarlo, que yo ya me examiné de eso en junio, aprobé y no quiero examinarme en septiembre. Me he podido permitir el lujo, no sé si por mucho tiempo, de ser desobediente.

 Y luego la integración, que no existe. Lo que se llama integración es que, puntualmente, algunas gentes de redacción intervienen en lo digital. Además, también he visto que lo que yo podía tener en mente, o es imposible, o acabas haciendo cosas de mala calidad. ¿Cómo compites con unos chavales que, por ejemplo, se especializan en vídeos, si no tienes ni un cámara, ni un editor profesional de video? No tiene sentido: es producir por producir. Se produce una amateurización del contenido periodístico. Puede haber casos que se puedan hacer dos cosas bien a la vez, pero, como mucho, la gente maneja bien un par de soportes.

P. Cuando llamas la atención sobre la fuga de talento en el periodismo digital, estás invirtiendo el foco de la discusión. En estos momentos, está más presente en el debate  la preocupación de los periodistas ante las dificultades de sus empresas para encontrar un modelo de negocio sostenible. Sin embargo, el enfoque que planteas no es frecuente. Por otro lado, es contradictorio que ocurra esto justo cuando, con Internet, tenemos un contexto y unas herramientas para que se dé el mejor periodismo.

M.C. Lo que nos hemos buscado. Nosotros no somos una industria atractiva ahora mismo para el talento. A un chico joven, ¿qué le ofreces? ¿Irse a un periódico donde trabaja unas cuantas horas, en unos procesos absurdos de integración, donde su jefe no sabe decirle que escriba o no un blog, o si escribe bien o mal? En cambio, si es creativo, tiene fuera de los medios muchos sitios. Llevo diciéndolo tiempo, lo más interesante que he visto en los últimos años está fuera de los medios de comunicación. ¿Qué cosas nos han fascinado de estos años? ¿Google News? Pues no se lo inventaron periodistas; ¿Youtube? No se lo inventaron periodistas…El periodismo de base de datos, que Philip Meyer divulgaba desde North Carolina y no le hicimos ni caso en los años 90. Y resulta que ahora el periodismo de base de datos lo hace una compañía que se llama Stamen que está en San Francisco que es el periodismo de base de datos que decía Meyer, que no hemos sido capaces de llevarlo a cabo y lo miramos con fascinación…La directora de infografía del New York Times no es una periodista, es una estadística. Ese sí que es un sitio atractivo: el New York Times en infografía digital; pero salvando eso, y cuatro cosas mas, ¿dónde ves un sitio que digas “este sitio mola”? Sin embargo, te podría decir muchos digitales atractivos, en el sentido de la inquietud intelectual que puede tener un  joven…

En los últimos años no hemos contratado gente joven, en general, salvo en la parte digital. Por eso los medios los está manejando una generación que está envejeciendo. Pasa en el diseño. Ya no es “guay”. Hace veinte años era un sitio donde estaba llegando mucha gente con talento, porque era “guay” ser diseñador de publicaciones, ser diseñador de periódicos. Y ¿ahora? Los guay ahora son Domestika Ahora es guay ser diseñador web, trabajar en usabilidad de móviles… Esto ocurre porque no es atractivo el sector, no hay sitio, es lo mismo, que se repite…no te digo que lo otro sea jauja, pero en lo digital hay oportunidades: un periodista se puede lucir en Internet.

 P. ¿Y por qué este análisis es tan infrecuente?

 M.C. Porque somos cómodos. Se tiende mucho a echar la culpa a otros y no a hacer análisis. Yo lo intento hacer todos los días, porque es un ejercicio bueno del que aprendes. Pero no se hace, y seguimos en lo mismo…y estamos en un momento que, o cambias rápido la mentalidad y empiezas a mirar cómo desenvolverte en este nuevo entorno, o estás muerto tú y está muerta la empresa en la que trabajas porque no va a ningún lado.

P. Personalmente, me entristece que periodistas que respeto por su trayectoria, y de los que he aprendido, se “enroquen” en esas posiciones.

M.C. Esta es una profesión tecnofóbica. Mira cuánto tardaron los ordenadores en entrar en las redacciones y, cuando lo hicieron, sacar a los periodistas del tratamiento de textos era la bomba…Yo era un genio de la informática porque manejaba una Excel. Este ha sido un oficio que ha tenido un problema gravísimo de educación, de reciclaje ¿Cuánto dinero se ha dedicado a reciclar? Ni ha habido preocupación por parte de los profesionales. Como ésta es una profesión artesanal y somos escritores y todos somos García Márquez… A mi me parece un discurso un poco de estafadores este del “gran periodismo”: “- Nosotros lo que sabemos es hacer es ‘periodismo’” “- Y yo, y el de Google news…”

Hay una resistencia, un menosprecio hacia todo lo digital que está muy extendido, es muy peligroso porque, además, se camufla,  y es parte del retraso. Obedece a que hay mucha gente que piensa así, lo digan o no lo digan. Son algo menos peligros los que lo admiten: por lo menos, ya se sabe que lo piensan. Hay algunos que lo esconden, que es peor, y actúan en consecuencia…Por eso la gente está más cómoda en otros sitios…Yo estoy harto de ese discurso “Nosotros hacemos periodismo” o el “quitaos chicos (referido a los digitales) que ahora llegan los profesionales”…

P. En estos días, el editor de la revista Wired, Chris Anderson, ha dicho que palabras como “periodismo” o “medio” están  pasadas de moda ¿Tiene relación con esto que comentas?

M.C. Claro. La hemos manoseado tanto que ya no sabemos a ni qué nos referimos. Además, hemos conseguido encerrarla en un concepto muy cerrado. El entretenimiento se menosprecia, mientras que la web tiene muchísimo entretenimiento. Los periódicos, en el siglo XIX, declaraban en su cabecera las funciones de “informar, educar y entretener”. El entretenimiento lo perdimos por el camino. Lo tiene la televisión, lo tiene la radio, que pero ahora se podría recuperar. De hecho, parte del consumo de Internet tiene más que ver con el entretenimiento que con la información. Todo esto ¿qué muestra? Que estamos en un periodo de tránsito: hay cosas que cuesta verlas, cuesta aprenderlas, cuesta darse cuenta…

P. ¿El futuro podría pasar entonces, además de por sitios independientes innovadores, por los grandes conglomerados multimedia que exploten su potencial en contenidos de entretenimiento?

M.C. Parte del problema del “conglomerado” es parte del problema de la prensa. Hay una parte del desgaste de la prensa que es la credibilidad. ¿Por qué ganan credibilidad los blogs? Porque se ganan ser creíbles. Porque la gente ve que hay blogs que denuncian cosas que la prensa ya no hace. Hace unos días hubo un caso: dos artículos seguidos que publicó El País absolutamente inaceptables sobre la industria del libro. Hizo una crítica muy contundente Gallir, el creador de “menéame”, que tenía toda la razón. Ese no era un ejercicio periodístico serio, y, menos, de “El País”. No puedes decir que “la industria musical se queja que desde que hay “tabletas” hay más piratas”, y que se descargan más libros, sin un dato. Ese artículo era un mal ejercicio de periodismo porque estás siendo un portavoz de la industria sin un dato. Y ya con el dato podríamos hasta sospechar, quién te lo pasa, de qué manera lo pasa y a quién se encarga que elabore ese dato.

Entonces la crítica a que la industria, por ejemplo, de los libros lo está haciendo mal ¿dónde se ve? En Internet, no lo ves en otro sitio. Nadie dice nada ¿Por qué? Porque todos los medios de comunicación ganan callando ¿Va a criticar algo de la industria editorial  Antena 3 cuyo dueño es Planeta? ¿Va a criticar algo El País cuyo dueño es Santillana? ¿Va a criticar algo El Mundo que, aunque tenga menos intereses, los tiene en la editorial La Esfera de los Libros…? ¿Quién va a criticar eso? Todavía es peor la actitud con los gobiernos. Como los gobiernos son los que dan las concesiones administrativas de los canales de televisión o los canales de radio… ¿esperas que critiquen, sobre todo en el tiempo previo a que haya concesiones de radios o de teles, o ajustes, con lo que valen, que ahí si hay dinero? Pues no.

Y los lectores yo creo que no son tontos. Los lectores son conscientes Y empiezan a buscarse fuentes alternativas. Y aparece un “loco” que puede ser Gallir o Escolar o Dans. Dans tiene una audiencia tan grande como Público o más. Él sólo. Dans es más influyente que Público, tiene más de ciento mil followers y de su Blog sólo tienes que ver los comentarios: hay días de 180 comentarios. Es mucho más que una marca, es un medio de comunicación en sí mismo. ¿Por qué va la gente a Dans y dónde están los Dans? Antes los Dans estaban en los medios de comunicación. Ya no están. Conozco las estadísticas de acceso de la página cuatro de El País o de la tercera de Abc y, si ves sus cifras de lectura, en muchos casos, te causan rubor.

Y ahí volvemos otra vez a lo misma excusa del “estarán mal”, “es que no es su público el de Internet”… No, perdone, lo que usted no quiere ver es la realidad y es que a este señor no lo lee nadie, aunque tenga un nombre, tal vez, dentro de los periodistas. Lo más leído de El País, de toda la zona de opinión, con muchísima diferencia, es Forges. Y lo siguiente un viñetista que se llama Ramón y lo tercero, Romeu y lo cuatro, El Roto y luego, lo quinto, Elrich que es otro viñetista de lo digital y luego lo sexto ya, alguna vez, algún editorial, algún artículo de Felipe González y alguna vez algún artículo de otro más. Ese es el ranking de opinión de “El País”. Y el de “El Mundo” es muy parecido: Ricardo y Nacho, Gallego y Rey y alguna vez alguna otra cosa. También eso es para reflexionar.

P. Si, pero, en este escenario, no estoy segura que el lector salga ganando. El periodista profesional cumple una función que un usuario “de a pie”, rastreando por su cuenta información, no puede lograr del mismo modo.

M.C. Eso es lo que nosotros tenemos que aprender a hacer. Cómo se ha modificado esa función, en qué parte podemos seguirla haciendo y de qué manera. Es lo que todavía estamos intentando establecer. Pero es que hay un problema de base, sobre todo en la industria más convencional que tiene ya unas hechuras y no ha sabido hacer un cambio acorde a los tiempos en la manera de trabajar o de prepararse… Una mayoría de periodistas no ha sabido reciclarse, y no ya sólo profesionalmente, o en sus conocimientos, sino en lo que eso significa de cara a hablar con los lectores o lo que dices tú al papel que jugamos y cómo lo jugamos… Mientras todos estos análisis no se hagan…Y no sólo hay que hacer el análisis. Esto es como la confesión católica, por supuesto que hay que saber qué pecado tienes, pero luego hay una parte de la confesión muy importante que es el propósito de la enmienda. Es fundamental y es lo que falta en muchos casos. Y todavía estamos casi en el primer proceso.

P. Sin embargo, cuesta creer que los medios no dispongan de este análisis. ¿No tiene que ver con lo que advertías en otro momento, que los medios no cambian porque tienen mucho que perder?

M.C. Sí, tienen mucho que perder. Por eso prosperan los que no tienen nada que perder. Enrique Dans no tenía nada que perder, Gallir no tenía nada que perder cuando hizo Menéame, Encinar con Idealista.  El País era el líder de clasificados que se llegaron a imprimir aparte del salmón porque no cabían ¿Dónde están esos clasificados ahora?…

Eso ya está pasando. Sólo que medimos las cosas también de manera convencional. Por ejemplo, las audiencias ¿Dónde están las audiencias ahora? Se dice que las audiencias están comandadas por los periódicos de papel…Incluso eso es relativo…Comandan las audiencias los periódicos de papel cuando el ranking lo hace El Mundo, porque se carga de esa lista a Google News, Yahoo News y Terra News, que no los considera. “Oiga que la gente va allí a leer noticias también aunque a usted no le gusten o les parezcan unos raros” Además, no mete otros sitios que no sean periódicos. Sin embargo, las audiencias las encuentras en sitios que no son periódicos. De hecho, en EEUU, por delante de los periódicos digitales, están las televisiones; y ya no te hablo de entretenimiento, sino directamente de noticias. Y es un territorio donde esto está todavía por decidirse. Además, aquí cambia todo muy rápido. Mira si nos dicen hace doce años que Yahoo, iba a ser un competidor…

 P.  ¿Cuando rechazaste su proposición para trabajar con ellos?

M.C. Ahí perdí la mayor oportunidad de ganar dinero que he tenido en mi vida (sonrisa), pero no me arrepiento. A mi me gustan los medios y me parecía que hacer Yahoo en aquel momento era como una franquicia. Recuerdo la última propuesta que me hizo quien lo estaba montando: “Yo de esto sé y si tu aceptas te aseguro que te hago rico” A pesar de eso, no acepté…Era más joven, también. Pero creo que les hice una buena recomendación. Siempre me han tenido muchísimo cariño en Yahoo porque tuvieron una buena directora. En aquel momento creía, más quizá que ahora, que la prensa tenía capacidad para desarrollarse, para hacer cosas…

P. Dos años después, en cambio, sí aceptaste la oferta de Prisa. Alguien ha dicho que alguna vez tendrías que “contar lo de Prisa ‘con pelos y señales’ ” ¿A qué  se refería?

 M.C. Al montaje industrial que se hizo en Prisacom. Es verdad que tuvo muchos defectos pero también se hicieron muchas cosas muy bien pensadas, creo yo.

De hecho, además, la gente que pasó por aquella escuela y que ahora está en otros sitios, pasados aquellos momentos que lo pasamos muy mal, son grandes profesionales y todos te comentan lo mismo: “Esto es un juego de niños comparado con lo que nosotros vivimos en aquella época” Fue poner en danza en lo digital, como si fueran platos chinos de los circos, a todos los medios del grupo Prisa. Y esto no era un problema de poner de acuerdo a reinos de taifas, era un problema de poner de acuerdo a imperios de taifas, que no es lo mismo: Cadena Ser, El País, Santillana, Cinco Días, As, Canal Plus y la parte latinoamericana…Poner todo aquello a funcionar y lo hicimos rentable, entre otras cosas. Nos lo encontramos con unas pérdidas enormes: cuando yo llegué en el año 2000 el grupo Prisa había perdido  cuatro mil millones de pesetas en el área digital. Es verdad que tenían un ISP, había una parte de las pérdidas que eran por un ISP que era Inicia…pero eran unas pérdidas, incluso para el grupo Prisa, brutales…Inicia se vendió a Tíscali en el último minuto…aquel montaje fue una operación desastrosa. Y, aparte, que no tiene sentido: mira quienes son ahora los proveedores de Internet, son las telefónicas… Aunque es cierto que en aquella época había más discusiones y no estaba tan claro… Había un problema mayor que las pérdidas: la falta de estrategia clara.

Mantengo muy buena relación con el Grupo PRISA, me echaron de menos pero me entendieron perfectamente… No tenía ganas de quedarme, no haciendo lo de la integración, porque lo que me ofrecían que era muy apetecible, pero no me parecía tan interesante. Antes de irme me ofrecieron llevar todo el desarrollo de El País global… Ese proyecto sí lo dejé hecho: lo que significa ese cambio, lo que debe ser un periódico global, qué función tienen hoy día los corresponsales, qué función tiene la edición si la tienes global, cómo opera Internet con un periódico…Pero me apetecía más hacer un medio digital, me parecía más interesante y de hecho lo ha sido.

 P. Irse a lainformacion.com ¿Fue entonces una buena decisión?

M.C. Yo estoy muy contento, ha sido duro, pero estoy muy contento. Me ha tocado bajar otra vez a las catacumbas y aprender: coger el destornillador allí y aprender a arreglar los motores, a ver la rueda que tiene un pinchazo… Mucho más que si me hubiera quedado. De hecho, cuando me veo sobre todo con gente de la parte digital de los grandes medios, siguen hablando de cosas de las que yo hablaba hace tres años, y no te lo digo con soberbia, ni muchísimo menos, pero están con los mismos problemas: la integración…Es como si no hubiera pasado el tiempo…

 P. Entonces, el futuro ¿Está más abajo que arriba?

Para saber lo que va a pasar tienes que meterte abajo. No está arriba. El futuro está más abajo que arriba, seguro. Donde hay más cosas talentosas e interesantes está por abajo…Por ejemplo, yo, en esta época, me he encontrado con muchísimos periodistas, muy interesantes, que en Prisa no me llegaban, no los veía. Esa gente no se acerca al grupo Prisa, a Vocento, a Unedisa porque están muy lejos, son difíciles… los que se acercan son los que se parecen más a ti y entonces no se renueva o es más difícil… No se te acerca la gente de resultados de fútbol, porque para ellos es otro mundo, o los de tuit tráfico, pues tampoco, y son proyectos muy interesantes.

Por ejemplo, cuando manejas un medio desde abajo, y lo haces crecer, los bamboleos del SEO o del SEM los ves, cuando estás en un transatlántico no los ves… Hay fenómenos que, para un medio grande, son difíciles de prestar atención. Es como si estuvieras en el mar y hay corrientes subterráneas. Sólo lo notas si estás en la parte de abajo, en la de arriba lo ves de otra forma y en la de abajo todo está en movimiento: En los medios grandes no lo visualizas igual. Eso tiene sus dificultades también. Tienes que hacer una marca…Imagínate para los redactores: “buenos días llamo de la información.com”, “¿de qué?”… claro, ya no llamas de El País, pero vuelves a llamar y poquito a poco te vas haciendo tu marca.

 P. ¿El balance que haces de esta etapa en lainformacion.com?

 M.C. Muy positivo. Yo estoy muy contento, de lo que se ha podido hacer ahí y creo que se han hecho cosas muy interesantes y que se han abierto caminos. Hay una parte de lo que se ha hecho con información propia que creo que parte del futuro tiene que ver con eso, porque, si no, los periodistas acabarán copiando y pegando. La parte de nuevas narrativas creo que se han hecho cosas bastante buenas. Hay caminos ahí marcados tanto en vídeos como en infografía, en diseño es evidente que también y la usabilidad tiene cosas fantásticas… también ahí hemos abierto caminos que no había abierto la gente …

P. Cuando se hizo público que dejabas de ser editor de la información, escribiste en twitter “Eppur si mueve” ¿tiene algún sentido de rebeldía esta frase?

M.C. No, sólo sigo constatando que, aunque la gente no se lo crea, esto se mueve. Mi salida está pactada desde hace bastante tiempo, desde antes del verano. Me detectaron hipertensión. De hecho, estoy mucho mejor ahora porque me he cuidado. Me dio un aviso el cuerpo, no me pasó nada afortunadamente, pero lainformacion.com es un proyecto que se estaba gestando, que es muy complejo, con muchos frentes abiertos…Al final, la insistencia de la familia, de los médicos y hasta del farmacéutico de mi pueblo…

Mientras nosotros discutimos sobre qué es periodismo, otros lo hacen y se llevan la audiencia.

 

  P. Para ir terminando, a propósito de la agregación de contenidos y de la intervención, o no, del periodista en el proceso informativo, has mantenido un interesante debate en twitter con Ramón Salaverría (@rsalaverría) ¿Podías ampliarme tus comentarios?

Todo lo que huele a algoritmos molesta a muchos periodistas. Posiblemente porque somos “gente de letras”. No es de ahora que los webs trabajen con algoritmos. Son algoritmos los que producen los “temas” de Twitter y a todos nos gusta ese tipo de selección y jerarquía, o ¿hay alguien que piense que eso no es una jerarquía?

Hace mucho que hay información que destilan máquinas porque los seres humanos no tenemos esa capacidad. Otra cosa es que esperemos de ellas portadas como las que salen de las manos de Pedro J. o textos como los de García Márquez. Eso no.

Tampoco gráficos como los de Chiqui Esteban o informaciones como las de Ruth Ugalde, eso no lo hace una máquina. Es imposible.

Pero, en muchos gráficos, Chiqui programa (les dice a las maquinas) dónde se actualizarán los datos y en su composición dinámica Chiqui no vuelve a intervenir. ¿Quién lo hace, Chiqui o la máquina?

Pero encontrar la desviación de una tendencia entre millones de datos igual lo hace mejor una máquina. Varios premios Pulitzer se han conseguido tras destilar con bases de datos millones de números. Por supuesto que hay que dirigir las máquinas, pero son imprescindibles en muchos procesos periodísticos. Eso lo saben muy bien los científicos, pero les cuesta a los periodistas.  Así nos va. Mientras nosotros discutimos sobre qué es periodismo, otros lo hacen y se llevan la audiencia.

Para mi http://nyc.everyblock.com/ es un medio hecho de otra manera, pero un medio ¿Y alguien discute que Google News hace una buena selección informativa? Seleccionar y jerarquizar era tarea de periodistas ¿no? Compara varios días Google News con El Mundo y no se diferencian tanto en su jerarquía informativa. Hay tareas que ya han tomado los algoritmos y nos emulan bastante bien.

Me encanta García Márquez, que conste.

Pero hay que estar más en el día a día y menos en la teoría.

 P. Por último, con esta entrevista, comienzo este blog. Teniendo en cuenta que ya hay muchos otros dedicados a analizar y debatir sobre periodismo ¿Qué espacio crees que queda para aportar nuevas visiones?

M.C. Hay muchos que están hablando de lo que fuimos, y no de lo que debemos ser. Pocos con propuestas concretas. Eso lo ha intentado hacer 233 grados. A pesar de su nombre, no era un blog destructivo. Al revés: miren ustedes esto…está saliendo esto…Esa mirada, que ha sido parte del éxito de 233 grados, no hay mucha gente que la tenga. Creo que por eso tuvo éxito: porque era una mirada fresca y constructiva… Aunque luego algunas veces dábamos palos y alguna crítica… Pero, sobre todo, contábamos qué era en lo que nosotros nos fijábamos…Para eso creo que hay más hueco todavía, porque pienso que los demás está demasiado pendientes de la parte trasera, de mirar por el retrovisor… Yo espero seguir en esa línea de trabajo…como el propio curso de reciclaje para periodistas, porque estoy cansado de los cursos fraudulentos y me parece que es el momento de arrimar el hombro todo el mundo.

 P. Muchas gracias.

  MÁS SOBRE MARIO TASCÓN:

BLOC DE NOTAS DEL TALLER DE PERIODISMO DIGITAL DE LA UEM

https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=explorer&chrome=true&srcid=0B2cNKs9EQZ0GODgwMmRmNTEtMzczYy00N2Y1LTkxZjktN2QzZDIyZWYyOWYz&authkey=COLxoYYB&hl=en