Día Ø: comienza la ciberguerra

Cubierta Ciberguerra

A las 13:07 horas del martes 23 de abril de 2013, la cuenta de Twitter de una de las grandes agencias de noticias del mundo, Associated Press (AP), con dos millones de seguidores, emitía la siguiente alerta: “Última hora: Dos explosiones en la Casa Blanca. Obama está herido”.

tuit-ap-obama-sea

Un minuto después, a las 13:08 horas, el índice de la bolsa de Wall Street comenzó una caída en picado, descendiendo 150 puntos. A las 13:13 h., cuando desde otras cuentas se desmintió la información, el Dow Jones recuperó nuevamente su nivel anterior. Sin embargo, durante esos tres minutos, el tuit falso había “borrado” del mercado 136 mil millones de dólares, según Bloomberg.

55 minutos antes de aquello, a las 12:12 horas, algunos miembros de la redacción de AP habían recibido el siguiente correo electrónico:

Enviado: Tue 4/23/2013 12:12 PM
De: [nombre de un funcionario de Naciones Unidas]
Asunto: Noticias

Hola,

Por favor, lee el siguiente artículo, es muy importante:

http://www.washingtonpost.com/blogs/worldviews/wp/2013/04/23/

Se trataba de phishing, una forma de ataque informático que consiste en intentar adquirir información confidencial (una contraseña, datos bancarios…) de forma fraudulenta a partir de un mensaje aparentemente fiable que nos invita a descargar un documento o abrir un “link”.

El ataque fue técnicamente sencillo, pero bien elaborado. Los piratas informáticos enviaron una decena de correos electrónicos falsos a otros tantos miembros de la redacción de la agencia de noticias. El mensaje estaba muy cuidado para dar sensación de verosimilitud: parecía enviado por un funcionario de Naciones Unidas que realmente existía e invitaba a abrir el enlace a una noticia del Washington Post, cuya URL no despertaba ninguna sospecha.

Sin embargo, el hipervínculo no dirigía a tal información, sino una página que aparentaba ser el inicio de sesión para Outlook, la plataforma de correo electrónico que utilizan los reporteros de AP. Esto no levantó ninguna sospecha en los periodistas, que pensaban que se había cerrado de forma involuntaria por algún tipo de “error informático”. Así que volvían a meter sus datos (ID de usuario y la contraseña) en lo que creían que era un cuadro de diálogo de su programa de correo.

En realidad, lo que estaban haciendo era dando acceso al autodenominado Ejército electrónico sirio (Syrian Electronic Army) a su sistema. A los “cracker” les había llevado menos de diez minutos conseguir la información.

El “botín” no fue solo obtener las claves para controlar la cuenta oficial de Twitter de la agencia:

“El verdadero problema no es que se publicase un tuit, es que ahora sabían la lista de contactos de todos los rebeldes sirios que estaban enviando correos electrónicos a los periodistas occidentales” según dijo entonces el experto Kevin Mandia a Bussiness Insider.

¿Una acción de ciberguerra?

El episodio abrió un encendido debate sobre si la falsificación del tuit podía considerarse o no una agresión terrorista. ¿Este asalto del Ejército electrónico sirio contra AP era un ataque informático entre tantos, era vandalismo, o era una acción de ciberguerra?

El caso está lejos de ser un incidente aislado. Tampoco es de los más graves: En los últimos años hemos visto noticias sobre una central nuclear saboteada por un virus, apagones de luz provocados por ataques informáticos, o misiles patriot dirigidos a distancia por alguien desconocido sin autorización para ello.

Estos hechos reflejan, por si alguien lo dudaba, que las guerras del futuro ya han empezado.  Son conflictos donde la infantería ha dado paso a las máquinas, los ataques se ejecutan con líneas de código y el terreno a ganar ya no es físico, sino virtual.

Pero, ¿en qué consisten y cómo se desarrollan? ¿cuál es el alcance real de las nuevas amenazas? ¿qué papel tiene en todo ello la tecnología, y por qué es distinto del que jugaba en los enfrentamientos armados del pasado? ¿están nuestras leyes preparadas? ¿qué problemas éticos se abren? ¿cuál es el impacto en nuestros derechos y libertades?

En definitiva, ¿cuáles son las claves de estos nuevos conflictos que se nos presentan como la gran amenaza global, sobre los que sabemos muy poco, y de los que nuestros gobiernos nos informan aún menos?

En Ciberguerra , el libro que (con prólogo de Mario Tascón) acabo de publicar con la editorial Los libros de la Catarata, intento explicar de forma sencilla todas estas cuestiones a través del relato de algunos de sus momentos más apasionantes o terribles. En él se van desgranando las principales claves que presenta este nuevo escenario, sorprendente en muchos aspectos.

El libro también desmonta mitos y contextualiza sucesos que hasta ahora no se habían explicado suficientemente como el papel de los Estados en gran parte de los ciberataques que se producen. Además, abre una reflexión sobre los aspectos legales y éticos que plantean estos nuevos conflictos y que, como sociedad, tenemos que resolver. La ciberguerra no es algo que debamos dejar solo en manos de los informáticos o los militares: las cuestiones a debate nos afectan a todos.

“Si enmarcamos esta discusión como una discusión guerra, entonces lo que se hace cuando hay una amenaza de guerra es llamar al ejército y se obtiene una solución militar. Si se piensa en estas amenazas en términos de delincuencia, se obtienen soluciones policiales. La forma en que enmarcamos este debate, la forma en que hablamos sobre él; la forma en que se dan los titulares, determina qué tipo de soluciones queremos” (Bruce Schneier)

Agradecimientos

“Ciberguerra” llegará a las lectoras y lectores sin la frecuente página de dedicatoria.

Escribir un libro deja muchas deudas personales que prefiero agradecer en privado.

Otro motivo ha sido la falta espacio. Cuando empecé a anotar los nombres de las personas a quienes debería habérselo dedicado resultaron varios párrafos:

En primer lugar, Ciberguerra no existiría sin Mario Tascón, porque fue su idea, y sin Mercè Rivas, de la editorial Catarata, que la recogió y nos insistió para no abandonarla.

Mario ha aportado mucha de la bibilografía que he usado, ha participado en el esquema y el enfoque del libro e, incluso, fragmentos de correos suyos comentándome algunos capítulos aparecen intercalados en el texto. También le “robé” la cita de The Matrix que reproduzco en algún momento del libro. El título de este post, que es el de la introducción de “Ciberguerra”, también es suyo.

Fernanda Febres fue la editora, a quien le debo su excelente trabajo de revisión y su apoyo y flexibilidad durante todo el proceso (estuve añadiendo y corrigiendo pasajes hasta el mismo día de entregar el libro a la imprenta).

El abogado Carlos Sánchez Almeida también tendría que estar en esa lista. Yo no conocería las profundidades de Internet, ni la complejidad de las guerras legales que en torno a la Red se libran, si no tuviera la suerte de tenerle tan cerca. Las “guerras del cifrado” me las explicó en detalle hace años David Casacuberta, como tantas otras cosas sobre las primeras batallas para preservar las libertades y derechos digitales.

Pero, además de estos afectos y agradecimientos, mientras trabajaba en el libro una dedicatoria me estuvo rondando y me gustaría recogerla aquí:

A todas las mujeres, valientes y sabias, que escriben sobre Internet y la defienden.

Aunque el periodismo, la informática y la “escena hacker” son territorios todavía con predominio masculino, casi todo lo que sé, y los pasos que he ido dando hasta llegar aquí, tienen mucho que ver con el trabajo previo de otras mujeres. Sin agotar la lista, aquí están algunas de ellas:

Mercè Molist. El mejor periodista que tenemos sobre seguridad informática es una mujer. Mercè Molist, una pionera en la cobertura de estas informaciones desde los años 90, no solo tiene una agenda de fuentes única, en un área no precisamente sencilla ni accesible, sino que su conocimiento y su método de trabajo hacen que sea una referencia en el campo de la ciberseguridad y el hacktivismo.

Marga Padilla. Hacker, y problamente la mujer más sabia que he conocido. Me dedicó su libro El kit de la lucha en Internet con una frase que guardo como un tesoro: “A mi ciberhermana a quién todavía no conocía”.

Marilín Gonzalo. Mi editora en eldiario.es en la etapa en la que cubrí para Diario Turing el caso Snowden. Juntas hemos cosas tan chulas como esta entrevista a Glenn Greenwald o el test de Snowden.

Simona Levi. Otra pionera en la defensa de los derechos civiles en la Red. Antes de que hubiese empezado a seguir el caso Snowden, Simona me invitó a hablar sobre él, y sobre Aaron Swartz, en el FCForum 2013. Ahí empezó también un poco “Cibeguerra”.

Y también:

 Virginia Pérez Alonso, con una larga trayectoria en el periodismo digital y en la defensa de la libertad de información, fue una de las dos mujeres presentes en la reunión del 3 de diciembre de 2009 entre la entonces ministra de cultura, González Sinde, y su equipo con los impulsores del “Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet” (la otra era Rosalía Lloret).

Paloma LLaneza, abogada y presidenta de la sección “Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC)” del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (ICAM), es una referencia en esta rama del Derecho.

Montserrat Boix, otra pionera. Aquí con Richard Stallaman (ella es quien graba el vídeo) y la exdiputada Lourdes Muñoz.

Biella Coleman, antropóloga. Fue la primera en darse cuenta que “Anonymoyus” era un fenómeno que estaba lejos de ser una moda pasajera y que merecía una mirada académica.

Kim Zetter, periodista experta en seguridad informática publica en Wired, y recientemente también en The Intercept. Es probablemente la fuente más citada en “Ciberguerra”. Sus reportajes sobre el “caso Stuxnet”, con investigaciones adicionales, se reúnen en el libro “Countdown to Zero Day”.

Quinn Norton, periodista. Comenzó a estudiar a los hackers en 1995, “después de una juventud desperdiciada en la Usenet y las BBS”, según cuenta ella misma. Publica en Wired, The Atlantic , Maximum PC , cubriendo temas de ciencia , la tecnología , las leyes de copyright o robótica

Runa Sandvik, ex desarrolladora de TOR, es investigadora y consultora sobre privacidad, cifrado y seguridad de las comunicaciones. Participó en la cryptoparty  que Edward Snowden organizó en Hawai, siendo todavía miembro de NSA. Desde marzo es responsable de seguridad en The New York Times.

Eva Galperin, analista de política global de la EFF y asesora de la Freedom of Press Fundation (la organización fundada por Snowden, Greenwald y Poitras), para temas de privacidad y  seguridad de las comunicaciones.

Renata Ávila, abogada de Derechos Humanos. Miembro del Consejo Asesor de @Couragefound, @CreativeCommons y defensora de @Wikileaks.

…Y muchas otras, como Marta PeiranoSilvia Font, o las periodistas de Hoja de Router, o Patricia Horrillo con su proyecto Wikimujeres entre otros.

Todas están, de alguna manera, en Ciberguerra. Va por ellas.

tarjeton-ciberguerra

 

CIBERGUERRA se presentará en Madrid el próximo 22 de junio en la Casa del Libro de Fuencarral, 119.

ILUSTRACIÓN:

Cubierta de “Ciberguerra” de Fernando Rapa Carballo

Cómo el 15M ha innovado la comunicación de la protesta social

 

Comunicación y  activismo en red (*)

Los hackers, que nos hemos mantenido más allá de las fronteras desde mucho antes del nacimiento del movimiento 15M, queríamos transmitir también esta filosofía en nuestro nombre, ya que el propio movimiento desde el principio fue mucho más que “Sol”. En la primera de las interasambleas ya se pusieron los cimientos para crear el grupo técnico interplazas 15hack“.

Ahora que el proceso ha finalizado, y hackers de distintas plazas repartidas por todo el estado tienen un punto de encuentro en ese grupo técnico, sólo queda cerrar el círculo, la despedida. Nos vamos. Seguimos”

(HACKSOL (2012) “Nos vamos. Seguimos“)

 Si en un ámbito ha quedado patente la capacidad innovadora y el potencial del nuevo activismo en red ha sido, más allá de sus mecanismos de auto-organización y de sus formas de acción creativas, el de la comunicación.

Campañas como “Toque a Bankia”, “15MpaRato” o movimientos como la “PAH” y los “Iaioflautas” muestran nuevas maneras de “ganar” las batallas que, en torno a los códigos (esos “poderosos recursos simbólicos que enmarcan la información” y refuerzan el sistema), se están librando.

En la movilización social, la comunicación se ha empleado históricamente para crear identidades colectivas, señalar al oponente y construir un nuevo marco interpretativo. Sin embargo, estos procesos presentan, en el nuevo activismo en red, numerosas peculiaridades: la creación colaborativa, la difusión distribuida multicanal, la remezcla, el contagio, la auto-formación o las tácticas de guerrilla, son elementos que intervienen estratégicamente para dar como resultado unas prácticas de comunicación que, apoyadas en las tecnologías y el poder de las redes, están siendo determinantes.

El papel de la tecnología

Las prácticas de comunicación del 15M guardan una estrecha vinculación con lo que se ha venido en llamar “nuevo ecosistema mediático”.

El nuevo activismo ha aprovechado estratégicamente los cambios que en las últimas décadas se han producido (acceso a las tecnologías, difusión de habilidades, desplazamiento de los medios) en su enfrentamiento con el poder.

La ausencia, en general, de la prensa de los nuevos fenómenos de protesta (además de permitir la creación de una red de canales informativos alternativos donde cada activista es un medio y arrebatar la potestad de “crear la realidad”) ha propiciado la propagación de saberes expertos, que se enseñan o se contagian, y que son clave, más allá de su misión original (suplir, completar o corregir la labor informativa del periodismo profesional), al estar listos para cuando una acción o campaña así lo requiera.

La autonomía para informar permite romper el silencio de los medios mainstream y dar visibilidad al discurso de la protesta o a episodios de confrontación, que, de otro modo, hubiesen quedado ocultos o atenuados; la capacidad para crear “realidad”, ha hecho posible alterar valores consolidados (qué es aceptable, justo, lícito y qué no lo es…) y, aún más importante: el proceso de difusión de todo ello ha permitido articular redes de solidaridad y empatía, sustrato de las nuevas protestas, cuyas acciones transcienden, de forma cotidiana, el ámbito virtual.

Pero la tecnología tiene una influencia más de fondo. Como hace décadas se advertía en sindominio.net: “el ciberespacio —digámoslo una vez más—  no es una herramienta, no es una infraestructura: es un determinado modo de utilizar las infraestructuras existentes; en suma, el ciberespacio es un tipo particular de relación entre personas, un verdadero movimiento social que se ha desarrollado al margen de Estados y multinacionales sobre una base de funcionamiento cooperativo”.

Con la tecnología no solo llegaron nuevas formas de comunicación  al activismo en red, también unos valores, los de la ética hácker, que impregnan todas sus prácticas.

La multitud emisora

En los movimientos sociales, una de las funciones de las narrativas es la creación de la identidad colectiva. En el nuevo activismo, sin embargo, esto presenta algunas peculiaridades.

Una de ellas, es que la identidad colectiva puede ser algo efímero, como cuando se construye en torno a una etiqueta en twitter, que dura lo mismo que dura la acción. Otra, la principal, es su carácter inclusivo: frente a identidades colectivas que se refuerzan por contraste con el contrario (partidos políticos, religiones, equipos de fútbol…), en las nuevas revoluciones en las que el actor es la multitud, la identidad se crea en torno a esa idea. Lo hemos visto en frases como “Todos somos Khaled Said”, en Egipto; “Somos Legión”, de Anonymous; “Somos el 99%” del movimiento Occupy o “Marcos es todas las minorías intoleradas, oprimidas, resistiendo, explotando, diciendo “¡Ya basta!“, de los zapatistas.

Es lo que ha venido ocurriendo en el 15M desde sus inicios: “Parece como si el 15M fuera plenamente consciente de que (…) precisa de máscaras que difracten toda tentativa de identificación y división”, escribía Raúl Sánchez Cedillo.

El sujeto de la protesta como multitud anónima, resumida en el mencionado eslogan “somos el 99%”, tiene una enorme transcendencia estratégica, como apuntaba el propio  Sánchez Cedillo ya en 2007, o Fernández Savater: Por un lado, estrecha el concepto de enemigo, reducido al simbólico 1 por ciento, “los de arriba” y, por otro, alude a la ausencia de referencias rígidas (izquierda/derecha): “…de alguna manera, decir “Somos el 99 por ciento” en tu propia práctica te obliga a estar abierto: nunca eres ese porcentaje, es una cuestión simbólica, pero si lo afirmas, te obligas a tener en cuenta al otro”.

De los “memes” a la construcción de una narrativa: los mensajes del 15M

En alguna ocasión he escrito que “las revoluciones empiezan con una historia perdedora que hay que re-construir”.

En este camino, de creación de una nueva narrativa, los mensajes del 15M han cumplido distintas funciones:

– Crear un nuevo el marco interpretativo que altere los valores y las reglas de las narraciones vigentes: (“no es una crisis, es un atraco”);

– Señalar al oponente destacando los atributos que se combaten (“Tu Botín, mi crisis”, haciendo un juego de palabras con el nombre del presidente del Banco de Santander; “No hay pan para tanto chorizo”, en alusión a la corrupción políticos o, contra el conformismo o silencio de los medios: “The €nd$ justify the media” o “Apaga la tele, toma la calle”);

– Enfatizar los daños (“Violencia es cobrar 600 euros”, “No vas a tener casa en tu puta vida”, Casas sin gente, gente sin casa”, “Rescatan al banquero, desahucian al obrero”);

– Romper las legitimidades (“No nos representan”).

– Responder a las narraciones de los oponentes: “No necesitamos la violencia, tenemos la razón”, “Violencia es no llegar a fin de mes”, “Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir”, “Pienso luego estorbo”,  “No somos antisistemas, el sistema es antinosotros” o  “350 diputados y unos cuantos banqueros no pueden poner patas arriba un país“, en respuesta a la frase del exvicepresidente y exministro del Interior del Psoe, Pérez Rubalcaba “200 personas no pueden poner patas arriba un país”[2] con las que justificaba el desalojo violento de una concentración frente a su ministerio; o “Esto en una mamandurria”, que devolvía la expresión usada por la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid para justificar los recortes en los servicios públicos.

– Legitimar nuevas formas de protesta, como los escraches, o no tan nuevas, como la okupación de viviendas no habitadas o  los encierros.

Además de cumplir estas funciones, los mensajes del 15M han sido especialmente eficaces en hacer saltar los límites de la protesta, pasando de demandas concretas a cuestionar el funcionamiento actual de la democracia. La pretensión es la transformación del sistema, que queda de manifiesto en frases como: “Democracia no es votar cada cuatro años” o “Error del sistema”, “Reinicia” o “Alt+Ctrl+Sup”, interesantes, además, porque se apoyan en expresiones vinculadas a la informática ampliamente asumidas.

Técnicas: la comunicación de guerrillas

Gran parte de las acciones de comunicación del 15M se sitúan en la esfera del “culture jamming” [“Interferencia cultural”], un movimiento artístico cuyo repertorio se basa en la “comunicación de guerrilla” como forma de activismo contra la uniformidad cultural, el consumismo y los valores que transmiten las grandes corporaciones.

El colectivo “RTMark” fue quien llevó a las redes digitales estas formas de acción del “cultura jamming”. Estos “artivistas”, pioneros del activismo online (habían empezado a finales de los ochenta como un “tablón de anuncios” -Bulletin Board o BB-, que empleaban “para crear redes” y al que se llegaba principalmente mediante el boca a boca),  fueron los promotores de la “Organización por la Liberación de Barbie”: una acción que consistió en alterar la caja de voz de, según dijeron, decenas de muñecas de Barbie para sustituir las expresiones sexistas de la grabación por las de otro juguete: el soldado “G.Joe”.

El activismo del “culture jamming” parte de la idea, siguiendo las tesis del semiólogo francés Roland Barthes, de que alterar el código es más subversivo que destruirlo.

Los códigos, como decía Snow,  son “poderosos recursos simbólicos que enmarcan la información” y refuerzan el sistema. Por eso es tan relevante la batalla que se desarrolla en torno a ellos.

Las técnicas, que, como explica el colectivo grupo autónomo A.F.R.I.K.A.  en su libro “Manual de Guerrilla de la Comunicación”, se definen como “formas no-convencionales de comunicación e intervención en procesos convencionales de comunicación”,  incluyen: la “tergiversación” o “distanciamiento”, los collages y montajes, la “sobreidentificación” y “afirmación subversiva” y la suplantación (o “fakes”)Todas ellas buscan resaltar las situaciones que se denuncian o erosionar la imagen y posición del oponente, ridiculizándola muchas veces.

Los mensajes en el “culture jamming” se basan en “memes”, término acuñado por el etólogo británico Richard Dawkins en su libro “El gen egoísta” (1976), para designar “las unidades de información cultural transmisibles de un individuo a otro, de una mente a otra o de una generación a la siguiente”.

Todo ello está presente en las acciones comunicativas del 15M, como también en el resto de movilizaciones en red que hemos vivido, desde Estambul a Nueva York. “Adbusters”, un colectivo anti-consumista canadiense creado en 1989 y editores desde 1994 de la revista de “artivismo” de igual denominación, también forma parte de esta corriente cultural. En el verano de 2011, “Adbusters”, creó  un cartel para una movilización que llevaban fraguando semanas.  El póster era un montaje que mostraba una bailarina en equilibrio sobre la imagen del toro desbocado de la Bolsa de Nueva York, con un eslogan “¿Cuál es nuestra demanda?” y un llamamiento: “#OccupyWallstreet – 17 de septiembre –Trae tienda de campaña”. Fue el origen del movimiento “Occupy”.

El “remix” en los mensajes y contenidos del 15M

Del remix también resultan productos culturales que buscan ser subversivos y que funcionan como armas para el activismo. Pueden consistir en la mera manipulación de una imagen para su distribución online, como la que mostraba al presidente del Banco de Santander con la pancarta “Stop Activismo”. Otras, son campañas más amplias y pueden incluir iniciativas tanto online como presenciales y diferentes soportes. Este fue el caso de que tuvo por eslogan “La Caixa es Mordor” o “OccupyMordor”, en la que se equiparaba al banco catalán con la región de los malvados de la trilogía “El Señor de los Anillos”, símbolo de la oscuridad y la destrucción.

Fakes o suplantación de identidades.

Los “fakes” (o suplantación de identidades) pueden materializarse en perfiles falsos en Twitter o en webs modificadas en los que se ridiculiza, mediante la exageración, los atributos del contrario.

Exageraciones.

Una forma de hacer evidente la realidad que se intenta combatir es llevarla hasta el límite, despojándola de matices. De este modo, es habitual que, sobre todo en la remezcla de contenidos originales, se busque la exageración hasta el absurdo como forma de crítica, tremendamente eficaz.

Tergiversación.

Consiste en cambiar el contexto previsible de un mensaje. En los carteles del 15M es muy frecuente, provocando con esta ruptura del relato un efecto de desconcierto y llamada de atención para acentuar la crítica.

 Comunicación y activismo

Todas las formas de comunicación desempeñan funciones clave en la acción colectiva. Es algo sobre lo que la sociología de los movimientos ha dirigido su atención desde la Escuela de Chicago hasta las más recientes Teorías de Movilización de los Recursos (TMR) y de los Nuevos Movimientos Sociales (NMS).

En uno de los informes pioneros sobre los conflictos en red (“Networks and Netwars”. 2001,  RAND) , se apuntaba que “las redes como otras formas de organización, se mantienen cohesionadas por las narrativas, las historias, lo que la que gente dice. Por eso, de quién sea la historia que gana es un aspecto vital de todos los tipos de conflictos en red (netwars)”.

Las victorias en el nivel narrativo pueden ser por lograr alterar la agenda pública (dando visibilidad a problemas y realidades que permanecen ocultas) pero, sobre todo, por transformar el marco interpretativo (valores, categorías) en que estas situaciones se presentan y en el terreno de las legitimidades, las que se arrebatan y las que se ganan.

¿ESCUCHARON?

Es el sonido de su mundo derrumbándose.
Es el del nuestro resurgiendo.
El día que fue el día, era noche.
Y noche será el día que será el día.

 Comunicado del Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. 21 de diciembre 2012

 

* Resumen del artículo “La batalla de las historias.  Análisis de las prácticas de comunicación del 15M”, presentado en el encuentro “15Mp2p“, organizado por el grupo “Comunicación y Sociedad Civil”, de la UOC y cuyas comunicaciones  acaban de presentarse en forma de libro.

Efecto Streisand tras el bloqueo de Twitter en Turquía

Y Twitter no cerró

  • Los turcos responden al cierre de Twitter con bromas en la Red y con mensajes sobre cómo sortearlo.

  • Los hashtags  sobre el bloqueo, en inglés y en turco, se convierten Trending Topic a las pocas horas.

mapa-bloqueo-Twitter-Turquía

Mapa de los tuits sobre el bloqueo de Twitter en Turquía. Foto: Occupy Wall Street

Poco después de que Erdogan anunciase en un mitin la intención de “arrancar de raíz Twitter y demás redes”, el servicio de microblogging quedaba bloqueado en Turquía, según informaban los propios usuarios y podía confirmarse en la web del regulador de telecomunicaciones Turco (TIB):

TIB

Captura de pantalla de la web del regulador turco (21/03/2014) [Pinchar para ampliar]

No es la primera vez que el Primer Ministro, promotor una ley recientemente aprobada que permite la censura en Internet, arremete contra las redes sociales. En plenas protestas del Parque Gezi, Erdogan se refirió a ellas como “la peor amenaza para la sociedad”:

“There is now a menace which is called Twitter,” Erdogan said. “The best examples of lies can be found there. To me, social media is the worst menace to society.”

El bloqueo produjo un fenómeno previsible. Los turcos reaccionaron con humor, como en otras ocasiones, provocando un auténtico efecto Streisand: A pesar del cierre, se enviaron dos millones y medio de tuits, unos diecisiete mil al minuto, y el tráfico de Hootsuite (una aplicación que permite publicar en Twitter a través de las cuentas de Facebook, LinedIn, o Google +), desde Turquía se triplicó.

Las fotos en las que se burlaban del cierre de la red social, y su inutilidad para acallar el descontento, se propagaron rápidamente en las primeras horas de la noche.

En algunos casos las pintadadas sobre carteles del partido del gobierno, o en fachadas, de los números de la dirección IP de un servidor DNS público de Google, una de los fórmulas empleadas para burlar la prohibición:

Y es que los métodos para evadir el bloqueo fueron, junto con las fotos virales, uno de los contenidos más compartidos de la noche, como estos tuits del grupo hacker turco “Red Hack“:

Twitter y Google explican cómo publicar a pesar del bloqueo

Incluso Twitter, a través de su cuenta global, @policy, explicó a los usuarios de cómo publicar en esta red a través de mensajes de texto.

También Google, a través de un tuit de Matt Cutts, recordó las cifras de sus servidores DNS públicos:

Las etiquetas sobre el cierre de Twitter se convirtieron, junto con las siglas DNS y VPN en lo más comentado a nivel  global (Trending Topic mundial).

El gobierno, por su parte, intentó, aparentemente, cotraatacar. Según el medio turco “Daily News”,  Twitter cerró miles de cuentas falsas automáticas (bots) que publicaban mensajes invitando a salir a las calles o apoyando hashtags en apoyo de la decisión judicial y del partido del gobierno.

Las redes sociales en las protestas

Twitter, con unos once millones de usuarios en Turquía, ha sido una herramienta clave para difundir y organizar las protestas del último año contra el primer ministro, como en el campamento del Parque Gezi o las más recientes de la pasada semana, propagadas en gran parte a través de las redes sociales.

Esta capacidad de movilización y de difundir mensajes contra el discurso oficial han llevado a Erdogan a restringir gravemente el acceso a Internet.  Así,  el pasado mes se aprobó una ley que permite a un juez cerrar una página web en menos de 24 horas y sin juicio. Y en enero una orden judicial bloqueó el acceso a Vimeo y YouTube durante todo un día. Paradójicamente el Primer Ministro turco mantiene una notable presencia en las redes sociales. Su cuenta en twitter (en la que ayer mismo se estuvo narrando su discurso crítico contra esta plataforma) supera los cuatro millones de seguidores.

Según datos de 2013, Turquía es el octavo país del mundo más activo en esta red social.

The Day We Fight Back

11- F: Acción global contra el espionaje masivo en Internet

El 11 de febrero, miles de ciudadanos, colectivos de derechos de derechos civiles, webs y empresas tecnológicas, se unen contra el espionaje masivo de los servicios de inteligencia estadounidenses (NSA) en la Red. Es “The Day We Fight Back” (“el día en que contraatacamos), una jornada de protesta que rinde tributo a Aaron Swartz y a su defensa de una Internet libre y abierta.

Imagen

Desde mediados del año pasado, gracias a los llamados papeles de Snowden (documentos que el informático Edward Snowden extrajo de la agencia norteamericana de inteligencia sobre su métodos y protocolos de espionaje masivo), todos tenemos la certeza de que la Red que disfrutamos es menos libre y segura de como la habían soñado los pioneros que la “construyeron”.

Aparte del impacto económico (a nadie se le escapa, y así lo ha revelado Snowden, que buena parte del seguimiento responde a espionaje industrial) y político (los mandatarios mundiales, incluidos los aliados, han sido igualmente objeto de estas prácticas), la principal preocupación de los ciudadanos y de los grupos de derechos de derechos civiles se debe a la vulneración sistemática de las libertades más fundamentales…y, además, en un espacio que parecía a salvo de los gobiernos, esos cansados gigantes de carne acero.

Si alguien pudiera pensar que la ausencia de libertad en Internet es solo un problema de activistas (algo realmente difícil cuando esta época, para bien y para mal, ha hecho que todos lo seamos) se equivoca profundamente.

El 11 de febrero,  coincidiendo con el segundo aniversario de la victoria contra la “Stop Online Piracy Act”,  se pretende demostrar que el legado de Aaron Swartzy su lucha “desde abajo” por una Internet libre, sigue vivo.

“Si empezamos a ver como la responsabilidad de otros hacer esta tarea, y que nuestro único trabajo es ir a casa y acurrucarnos en el sofá, hacer palomitas de maíz y ver Transformers, entonces, la próxima vez, ellos podrían ganar. No vamos a dejar que eso suceda”

(Aaron Swarzt)

La campaña, qué pretende conseguir (en Estados Unidos, se centra en la aprobación de la “USA Freedom Act” por el Congreso),  y cómo adherirse a ella (banners, recogida de firmas, envío masivo de correos), puede seguirse en: TheDayWeFightBack.org.

(Nota de prensa oficial de la campaña)

Los virales de #OccupyGezi

El poder viral de las imágenes

¿Cómo se convierte una imagen en viral durante una revolución? ¿Cuál es el origen de los “memes” en las protestas y cómo se propagan?  ¿Qué relación tienen con el empoderamiento de los ciudadanos y con la creación de lazos de solidaridad de escala mundial? “#OccupyGezi: The Power of Images” es un estudio del colectivo Outliers, en el que he participado, que ofrece las claves para comprender estas cuestiones a partir de las seis fotografías más compartidas de las protestas en Turquía.

Graffitis de #OccupyGezi

Graffitis de #OccupyGezi que fueron virales (Fuente: V&A)

Desde el 31 de mayo de 2013, cuando la actividad en Twitter anticipaba la gestación de un gran movimiento de protesta en Turquía, el equipo de Outliers recogió cada tuit etiquetado con el hashtag #OccupyGezi (en total casi seis millones) y los procesó para extraer de ellos las imágenes más compartidas y analizar los patrones de viralidad que presentaban. Con esta información han elaborado seis visualizaciones dinámicas que muestran, en tiempo real, cómo una imagen se propaga en Twitter hasta convertirse en un viral.

“#OccupyGezi: The Power of Images” es un estudio de datos que trata de analizar, y contar, qué es lo que hace que una foto sea viral en una “revolución”. En él no solo explicamos las imágenes más potentes de las protestas en Turquía, la historia que hay detrás de ellas y sus distintos patrones de difusión, sino que, a partir de éstas, intentamos argumentar cómo el nuevo activismo comparte una misma narrativa y cómo las redes sociales son determinantes en su creación y expansión.

Las fotografías recogidas en “#OccupyGezi: The Power of Images” muestran momentos clave de las protestas, como la resistencia pacífica de los ciudadanos en los enfrentamientos con la policía, las manifestaciones masivas en las calles o las críticas a los medios de comunicación locales por su silencio ante lo que estaba ocurriendo. Una denuncia colectiva convertida en meme a raíz de la fotografía que mostraba la emisión de un documental de pingüinos en la cadena CNN-Turquía durante  los momentos más duros de las revueltas.

viralgezi

Estas son las principales conclusiones que arroja el estudio:

  • No hay una respuesta única a la pregunta “¿Cómo una imagen se convierte en viral?”. Las visualizaciones ponen en evidencia que la viralidad se alcanza a través de  modelos de difusión muy diferentes. En unos casos, el origen de la viralidad ha sido el “retuit” de una cuenta influyente, mientras que, en otros, se ha basado en redes distribuidas con una multiplicidad de nodos activos.
  • Las dinámicas de viralidad varían también en velocidad y vida media. En el caso de la imagen que presenta la viralización más rápida de todo el estudio (una fotografía de la manifestación del 1 de junio en Estambul), la mitad de los tuits se producen en solo trece minutos. Por el contrario, la que tuvo una propagación más progresiva tardó 1 hora y 38 minutos en alcanzar la mitad de los tuits (la imagen que mostraba dos monitores con las emisiones de CNN Turquía, emitiendo un documental de pingüinos y CNN global, con las protestas). En todos los casos, la intervención de nodos influyentes dispara la velocidad de propagación.
  • El papel de los “influyentes”. Las cuentas con un mayor número de seguidores tienen un gran peso en los procesos de viralización. Aunque el caso más destacado sea el del grupo hacker turco @TheRedHacker, creando una auténtica “explosión” de tuits, en todas las visualizaciones se observa la intervención de cuentas con un mayor número de seguidores. Estas pueden ser perfiles vinculados al activismo, como @YourAnonNews (1.163.544 seguidores en este momento) o @AnonOpsLegion (1.126.342 seguidores), o bien ser personas de influencia local, como la cantante de rock turca @AylinAsLIM (659633 seguidores) o el famoso caricaturista de la revista “Penguen” (pingüino), @erdilyasaroglu (1.194.404 seguidores en este momento), cuyo RT de un tuit de “Occupy Wall Street” aceleró la viralidad de la imagen.
  • …Y de las cuentas “pequeñas”. Sin embargo, hay casos en los que la amplia vida viral de una imagen se basa, por el contrario, en la existencia de un alto número de nodos más modestos que mantienen activa la difusión por más tiempo, como ocurre con la imagen de los dos vehículos antidisturbios (TOMA, en turco) arrojando agua a presión sobre una mujer. Del mismo modo, la viralidad de una imagen surge en ocasiones por el tuit de una cuenta sin un excesivo número de seguidores, como la imagen de un mapa que mostraba el uso global del hashtag de #DirenGezi, lanzada en un tuit del activista @justinwedes con “solo” 3.856 seguidores, pero muy bien conectado.
  • La importancia de la imagen. Las fotografía con se abre el estudio, una poderosa imagen que refleja el levantamiento de la multitud frente a la autoridad (gran manifestación en Estambul acercándose al cordón policial), es la que presenta también el patrón de viralidad más potente: con el mayor número de tuits de todo el estudio (5009), una notable velocidad (la mitad de los tuits se producen en solo 25 minutos) y el mayor pico de viralidad (11.2 tuits por segundo).

  • El texto que acompaña la imagen. El texto puede elevar la categoría de una imagen,  transformándola de anécdota en acontecimiento. La frase, al contextualizar y enmarcar la imagen, amplía el alcance de la escena que se muestra. Es lo que ocurre con “The whole world is watching” [“Todo el mundo está mirando”] o  “An image of a real revolution” [“Imagen de una auténtica revolución”], que aperecen en los tuits de algunas de estas imágenes virales [esta y esta].
  • Redes vs. Medios. La intervención de los medios masivos de comunicación en la viralidad de las imágenes estudiadas es inexistente. La difusión se desencadena al margen de ellos, se trata de contenido original y los mensajes se propagan sin su intervención.
  •  Narrativa común en las nuevas protestas. Los contenidos virales crean una narrativa cuyos elementos principales tienden a repetirse en todas las protestas (Primavera Árabe, 15M, Occupy Wall Street, Yosoy132, VemPraRua…): visibilización de la multitud (anulando el “efecto soledad” del disidente), violencia de la autoridad frente a resistencia pacífica ciudadana, denuncia de establishment mediático y reivindicación de los nuevos canales.

[Nota: Ha sido un lujo formar equipo (de nuevo) con Outliers para este proyecto. Si al periodismo le espera alguna nueva “edad de oro” no tengo ninguna duda de que vendrá, en gran medida, de la mano de alianzas transdisciplinares como esta…como alguien me contó hace tiempo ;)]

Enlace al estudio: “#OccupyGezi: The Power of Images”

Créditos y más información: http://viralgezi.outliers.es/about.html

Las 10 mareas del cambio

Las 10 mareas del cambio

Portada del libro “Las 10 mareas del cambio”, de Juan Luis Sánchez

Esta mañana, el periodista Juan Luis Sánchez (subdirector de eldiario.es), anunciaba la publicación de su libro “Las 10 mareas del cambio”, en cuya redacción ha estado trabajando los últimos meses aunque responde a un trabajo de observación y análisis de años, como el mismo explicaba en su blog.

El texto con el que se presenta el ensayo anticipa lo oportuno de esta publicación:

“Educación, sanidad y feminismo. Transparencia, cultura libre y tecnopolítica. Desahucios, partidos y medios de comunicación. Las 10 mareas del cambio social,del periodista Juan Luis Sánchez (@juanlusanchez), es un libro imprescindible para acercarse a los nuevos discursos sociales que están cambiando la política en España. Para descubrir por qué todo se ha transformado aunque a veces parezca que todo sigue igual.

Las posibilidades revolucionarias de Internet y la inspiración del 15M han dado lugar a nuevas formas y nuevas causas de participación ciudadana, desafiando la centralidad de los partidos, de los sindicatos y de los medios de comunicación tradicionales.

Juan Luis Sánchez, que lleva observando de cerca esta evolución desde 2011, resume en este texto divulgativo – que mezcla el reportaje, la entrevista y el ensayo -las claves para entender la complejidad de las nuevas movilizaciones sociales contra el hundimiento del Estado de Bienestar y para la regeneración de la democracia. Interesante para quienes crean que son de derechas; necesario para quienes se definan de izquierdas.”

El propio autor confía que el libro sea ” útil para mucha gente que esté interesada en actualizar su pensamiento político con nuevas experiencias, nuevas ideas, nuevos discursos sociales que, a veces abatidos pero vivos, están cambiando el tejido político en España”.

En mi opinión, pocos periodistas pueden tener más solvencia (por trayectoria, método de trabajo, agudeza de análisis) y honestidad que Juan Luis Sánchez para resolver este reto.

“Las 10 mareas del cambio”, editado bajo licencia Creative Commons CC-BY-NC, ya puede reservarse en cualquier librería online. También está disponible en versión electrónica.

El libro de Juan Luis Sánchez se añade a otros lanzamientos, también este mes,  igualmente necesarios o sugerentes: “Sociofobia”, de César Rendueles  y “Memecracia: los virales que nos gobiernan“, de Delia Rodríguez.

[Edición del 22/09/13: Ya puedes leer el primer capítulo de “Las 10 mareas del cambio”]

Resultados de la “Encuesta 15M”

El 60% señala a “la desconfianza hacia los partidos”, como motivo principal para participar en el 15-M

nubetag15m

  • 4.304 personas participaron, en solo veinticuatro horas, en la “Encuesta-15M”, lanzada con motivo del segundo aniversario de su explosión en las plazas de toda España.

  •  Sobre las motivaciones concretas para participar en el 15-M, la “corrupción” es la idea mencionada espontáneamente en mayor medida, seguida de “crisis” y “democracia.

Replicando el modelo de “Occupy Research”, un grupo de investigadores en el ámbito de la comunicación, los movimientos sociales y el análisis de datos (Juan Linares, Oscar Marín, Ariadna Fernández, y Yolanda Quintana,  con el apoyo de DatAnalysis15M y del proyecto GENIND) lanzamos ayer la Encuesta 15-M, coincidiendo con el segundo aniversario.

El objetivo es conocer este proceso, el grado de implicación de las personas que participan (quiénes, cómo y por qué) y el papel de los medios y la tecnología en su difusión, entre otros aspectos.

En  menos de un día hemos logrado reunir más de 4.300 respuestas válidas recibidas (Occupy reserach tardó un mes en lograr 5.000 en toda USA).

Principales resultados

El 72% de las personas que han contestado el cuestionario habían participado en alguna ocasión en las acampadas, la mayor parte de ellos (el 52%) como visitantes.

En las acampadas, las actividades que en mayor medida se realizaban eran ser parte en una manifestación (81%) y acudir a una asamblea (64%) y, a más distancia, participar en grupos de trabajo de las comisiones (19%) o proveer comida o servicios a los acampados (18%). Un 4% dice haber sufrido violencia o haber sido detenido por la policía.

Sobre el 15-M, las formas de participar han sido sobre todo: en manifestaciones (80%), siguiendo sus informaciones (77%),  redifundiéndolas entre los contactos personales (75%), firmando una petición (75%), asistiendo personalmente a una asamblea (56%) y participando en una marea (50%). Además, una cuarta parte ha donado dinero, comida o material, o ha escrito un post en un blog.

¿De dónde “venían” los activistas del 15M ?

Para un 42% el 15-M ha sido su primer espacio de participación. Un porcentaje similar (43%), por el contrario, provenían de otros colectivos o formas de activismo previas, entre otras: ONGs (30%), grupos culturales (26%), sindicatos (23%) o partidos políticos (17%)

Sobre las diferentes formas de participación social o política que se habían realizado antes del 15-M se señalan: Asistir a una manifestación (88%), participar en una huelga (79%), firmar una petición en Change (73%), realizar un boicot a un producto por razones éticas o medioambientales (63%), comprar un producto por razones éticas o medioambientales (45%) y dar o recabar fondos para una acción política o social (40%).

En cuanto al actual grado de acuerdo o afinidad, un 17% admite que “le interesó el 15-M cuando surgió, pero ya no”, mientras que un 80% afirma seguir manteniendo el interés o vinculación.

Los rasgos que se atribuyen en mayor medida al “fenómeno” 15-M son: que es abierto y cualquiera puede formar parte (así lo considera el 77%), que es un movimiento “horizontal y sin jerarquías” (64%), que fue espontáneo y nadie lo planeó (63%) y que es “apartidista” (56%).

La PAH es el colectivo que en mayor medida se menciona cuando se pregunta por los nodos que, espontáneamente, se relacionan con el 15-M. También Democracia Real Ya, las “Mareas” y “Juventud Sin Futuro”:

identidades 15m

Motivaciones para participar en el 15M

Respecto a cuál ha sido el factor determinante para que se produzca una movilización social como el 15-M, un 60% apunta a “la desconfianza hacia los partidos y/o instituciones”, frente a un 20% que señala a la crisis económica como motivo principal.

Cuando se pregunta sobre las motivaciones para participar en las protestas o acciones del 15-M, la “corrupción” es la idea mencionada espontáneamente en mayor medida, seguida de “crisis” y “democracia”:

Motivaciones para participar en el 15-M. Nube de Tags.

Motivaciones para participar en el 15-M. Nube de Tags.

Medios, redes sociales y el 15-M

Los periódicos online (73%), seguidos de Facebook (67%), los blogs (66%) y Twitter (60%), han sido los principales canales por los que se ha obtenido información del 15-M. En cuanto a las “pantallas” por las que se accedía a las novedades sobre el 15-M destacan los ordenadores (61% portátil  y 60% de sobremesa) y los móviles (49%), frente a la televisión (24%).

Los perfiles de Twitter de las cuentas del 15-M (53%), Facebook (48%), los blogs o webs de las acampadas (47%) y el streaming (34%) han sido los medios por los que se ha seguido principalemente su actividad.

Sobre cómo se ha difundido la información (acciones, convocatorias…) relacionada con el 15-M en el último año, se mencionan principalmente: por el “boca a boca” (71%), Facebook (63%), Twitter (48%) y el correo electrónico (44%).

Respecto a la credibilidad de las informaciones, la mayoría de las personas que ha respondido la encuesta confía en los canales del 15-M: sólo un 2% dice no confiar nunca, mientras que en los medios de comunicación este porcentaje sube hasta el 47%.

El perfil del activista

Aunque los perfiles de las personas que participan en el 15-M es muy diverso, se trata principalmente de alguien con empleo (43%) y, en menor medida estudiante (23%); que se considera “clase trabajadora” (43%); con una vivienda en propiedad (35%), alquilada (30%) o que vive con sus padres (29%); entre 26 y 36 años y con estudios universitarios (62%).

repartoedades15m

FICHA TÉCNICA

Diseño y realización: La encuesta ha sido desarrollada por Juan Linares, Óscar Marín, Yolanda Quintana y Ariadna Fernández con el apoyo del grupo de investigación DatAnalysis15M y el proyecto de investigación GENIND.

Licencia: CC BY-SA

Fecha de lanzamiento: 24 de mayo de 2013 a las 11h.

Fecha de realización: lanzada el 14 de mayo de 2013 a las 11h (sigue abierta a fecha de hoy).

Tamaño total de la muestra: 4304 personas a las 00.30h del 15 de mayo de 2013.

Muestreo: Encuesta online. Muestreo no probabilístico distribuido a través de bola de nieve en Twitter –principalmente- y también en Facebook. Posteriormente, difundida por los usuarios de estos medios sociales a través de otros canales en línea como blogs o el portal de noticias Menéame.

Tipo de encuesta: online mediante la herramienta Google Docs.

Lanzamos la “Encuesta 15-M”

¿Cómo, por qué y quiénes participan en el 15-M?

15M-2013

Coincidiendo con el segundo aniversario del 15M, esta encuesta pretende profundizar en las motivaciones de sus participantes, el grado de afinidad que mantienen, y las opiniones, en general, sobre su evolución e influencia.

  • Los resultados serán públicos y se difundirán periódicamente.

Replicando el modelo de “Occupy Research”, un grupo de investigadores en el ámbito de la comunicación, los movimientos sociales y el análisis de datos (Juan Linares, Oscar Marín, Ariadna Fernández, y @ciberactivismo_,  con el apoyo de DatAnalysis15M y del proyecto GENIND) hemos lanzado la Encuesta 15-M.

El objetivo es conocer, entre todos, este proceso, el grado de implicación de las personas, y el papel de los medios y la tecnología en su difusión, entre otros aspectos.

Participar en la “Encuesta 15-M” solo lleva unos minutos y se hace respondiendo a este cuestionario.

En las primeras diez horas (a las 20,00h.) del lanzamiento de la encuesta ya habían participado 3.000 personas.

Preguntas frecuentes sobre la “Encuesta 15-M”

A continuación, aclaramos algunas cuestiones o dudas que pueden plantearse acerca de esta investigación:

¿Para qué se usarán los datos recogidos?  

La investigación no tiene otra finalidad que la que se explica en el propio cuestionario:  “recoger opiniones (todas son ANÓNIMAS, en los resultados no sabemos nada del usuario, excepto sus respuestas) acerca del 15-M en su segundo aniversario. Por supuesto, los resultados se publicarán y pueden servirnos a todos para conocer este proceso un poco más”.

¿Qué ocurre con mis datos? ¿Puede utilizarse la encuesta para “fiscalizar” o hacer algún tipo de seguimiento a personas susceptibles de ser afines al 15-M?    

En los cuestionarios no obtenemos ninguna información sobre el usuario, más allá de sus propias respuestas: ni localización geográfica, IP, fuente de tráfico, etc.

¿Podría haber sido más breve el cuestionario?        

Antes de publicarlo, realizamos pruebas y comprobamos que, para cumplimentarlo, había que emplear unos cinco minutos. Ninguna pregunta está marcada como obligatoria, y las personas que respondan pueden optar por evitar las que les resulten más engorrosas. Lo planteamos así porque consideramos que el 15-M presentaba diferentes enfoques de interés (el perfil sociodemográfico de los participantes, su grado de afinidad e implicación o los canales de información y difusión) y nos parecía importante reunir información sobre todos ellos.

¿Por qué no hay más preguntas que permitan “criticar” al 15-M?

Las personas que no compartan, sean ajenas o incluso censuren al 15-M pueden reflejar su postura en varias cuestiones: Cuando se mide si participa o ha participado alguna vez o no, cuando se pide la opinión sobre su influencia o cuando se pregunta cómo se valoran algunos de sus rasgos. Sin embargo, no hay que olvidar que se trata de una encuesta en la que el objeto de estudio es “el 15-M”, no “la sociedad” y su visión sobre aquel. Consideramos que, en este punto, hay otras fuentes de información (desde los barómetros del CIS a las encuestas que realizan los medios de comunicación) que han venido recogiendo estas opiniones (mayoritariamente favorables, por otra parte) y no tenía interés duplicar resultados, en un cuestionario ya extenso.

¿Cuando se publicarán los resultados?

Nuestra intención es publicar los primeros resultados (teniendo en cuenta que ya disponemos de una muestra suficientemente significativa) mañana 15 de marzo, coincidiendo con el segundo aniversario, alrededor de las 12:00 horas.

****

La Encuesta 15-M está siendo posible por la colaboración de decenas de personas que han contribuido a su difusión y a su mejora con sus sugerencias y opiniones.  Y a las miles que han participado cumplimentando el cuestionario. Gracias a todas🙂

ACTUALIZACIÓN: Aquí puedes consultar todos los resultados, gráficos  y conclusiones principales.

Entrevista a Javier Toret

El “Big Data” de la revolución

grandesacontecimientos2_topsy

Cuando el pasado noviembre “The Atlantic” publicó el reportaje “When the Nerds Go Marching In”, en el que explicaba cómo un “dream team” de ingenieros de Facebook, Twitter y Google habían construido el software predictivo que condujo a Obama a la reelección, muchos descubrieron entonces que las redes sociales no solo eran un canal para difundir ideas o crear comunidades de afines, sino una gran mina de datos que, con conocimiento y herramientas, podían usarse estratégicamente con un fin político.

En ese momento ya estaba en marcha, y muy avanzada, la investigación colectiva “Tecnopolítica: la potencia de las multitudes conectadas. El sistema red #15m. Un nuevo paradigma: la política distribuida”, coordinada por Javier Toret , en la que han participado ingenieros de telecomunicaciones, de informática o investigadores de la comunicación audiovisual, entre otros, y que se ha presentado recientemente.

 Toret, licenciado en Psicología por la Universidad de Málaga, trabaja entre filosofía, política, psicología y tecnología, para investigar “las mutaciones de la subjetividad y las formas de comunicación, acción y organización colectiva en la era de la red”. Es miembro del programa de la UOC ‘Comunicación y sociedad civil’ y del grupo de investigación “Datanalysis 15M”.

 Actualmente es parte activa de X.net, Democracia Real Ya, y la Universidad Nómada, y fue uno de los fundadores del proyecto tecnopolítico N-1.cc. 

En la entrevista que sigue, Toret explica no solo los hallazgos de su investigación, sino que da las claves de los nuevos movimientos sociales en redes distribuidas y apunta hacia dónde tenderán sus acciones en un futuro próximo.

  • “Tener datasets y herramientas de análisis no asegura saber buscar en ellas”.

  • “El racionalismo de la política de la izquierda del siglo XX ha generado muchos problemas. Sobre todo porque ha ‘minorizado’ la importancia de las emociones y su transformación en el proceso de politización colectiva”.

  • “Es previsible la utilización de las emociones y de la minería de datos por los intereses corporativos. La cuestión es que esta capacidad sea más potente, innovadora y masiva por parte de quienes se oponen al régimen del 1%”.

Vuestra investigación deja en evidencia que el estudio de los movimientos sociales sigue anclado en un marco conceptual y metodológico poco adecuado al nuevo activismo en redes distribuidas ¿Cómo debe enfocarse el análisis de estos fenómenos?

Pensamos que los fenómenos de autoorganización colectiva mediada por las redes sociales y digitales de comunicación, precisan ser afrontados desde  la amplitud y variedad de datos que la sociedad red y dichos movimientos producen. Al mismo tiempo, las revoluciones en los campos científicos de los últimos 50 años han abierto nuevas posibilidades para pensar la autonomía, emergencia y complejidad, en el cruce entre redes neuronales, sociales, mentales y políticas. Creemos que  es necesario repensar y reactualizar la relación entre metodologías cuantitativas y cualitativas. Trabajar con datos y con herramientas complejas de análisis de redes, lenguajes, emociones, topologías, etc. abren posibilidades enormes para estudiar el comportamiento colectivo.

Pero, además, es importante tener un conocimiento 360º, interno a los fenómenos, situado y encarnado en la propia inmanencia de los mismos. Tener datasets y herramientas de análisis no asegura saber buscar en ellas y, sobre todo, contextualizarlo. Se deben articular hipótesis y argumentaciones y rejillas conceptuales que conviertan los datos en un todo complejo y orgánico.

Pensamos que es necesario hacer un esfuerzo epistemológico, analítico y conceptual para no terminar repitiendo esquemas interpretativos que solo se reiteran a sí mismos. Hoy, más que nunca, es posible construir modelos experimentales, conjuntos entrelazados de métodos, para comprender las claves de  fenómenos políticos autoorganizados como en el 15M o próximas explosiones de movimientos red por venir.

Además del avance teórico y metodológico que representa esta investigación ¿Qué aporta al activismo (a la organización y planificación de futuras acciones, por ejemplo)?

Bueno, la idea de la investigación siempre ha sido estar enfocada a mejorar la potencia del movimiento.

Hemos tratado de analizar en el trabajo distintos tipos ‘organizativos’ y de acción colectiva. Hemos intentado dar pistas de cómo comprender el funcionamiento de sincronización de la inteligencia colectiva, viendo cuáles son las condiciones que lo hacen posible. También hemos tratado de mostrar la potencialidad que tienen los enjambres como dinámicas de sincronización de los cuerpos y cerebros. La unidad de acción es dinámica y depende de conmociones emocionales, que suman, a la indignación, el empoderamiento y un plan concreto de acción conjunta. También hemos analizado las dinámicas de identidades colectivas que funcionan como catalizadores de una red, como fenómenos que facilitan la autoorganización de mesoescala de un sistema. Actuando tanto a corto como a largo plazo. Estas ideas podemos usarlas para mejorar y explorar formas organizativas de distintos proyectos políticos a lanzar.

Creemos que algunas de las indicaciones de la investigación serán útiles en un futuro para poder “modelizar” mejor campañas y también para pensar formas escalables de organización en red. También esperamos disponer de herramientas y procedimientos para poder analizar mejor lo que sucede en la sociedad red y ayudar a imaginar nuevos prototipos de acciones distribuidas.

¿No resulta contradictorio buscar patrones de comportamiento o pretender reproducir resultados en dinámicas aparentemente caóticas? 

No, creo que la cuestión, en un campo caótico, es, precisamente, ver las formas que se repiten, las maneras en las que el comportamiento colectivo se expresa. La “configuracionalidad” de la red, es decir, la capacidad de las redes de modificarse y adaptarse el momento, es una de las características de la potencia de los vínculos débiles y de la acción política en la red. Entender los patrones de autoorganización en el caos, en la dinámica social compleja, es justo lo que nos puede ayudar en la comprensión de la potencia de la tecnopolítica en la sociedad red.

Junto con los datos, una de las novedades de la investigación, ha sido la de construir un cuerpo conceptual, para nombrar y describir fenómenos que no estaban cubiertos por el análisis convencional de movimientos sociales. De estos ¿Qué conceptos destacarías?

“Tecnopolítica”, que trata de dar cuenta de esta enorme potencia que han mostrado los usos políticos de distintas plataformas-canales digitales para organizar eventos, difundir información y activar formas de acción y organización colectiva que no se queda en la red, sino que las retroalimenta.  Tecnopolítica como uso táctico y estratégico de las herramientas digitales para la organización, comunicación y acción colectiva, como concepto clave para entenderlas. Desde la perspectiva del sistema-red, la tecnopolítica puede redescribirse como la capacidad de las multitudes conectadas, de los cerebros y cuerpos conectados en red, para crear y “automodular” la acción colectiva.

“Acontecimiento aumentado”. Creemos que una forma de pensar el acontecimiento en la sociedad red es concebirlo como acontecimiento aumentado, como acontecimiento hiperconectado, en la medida que la lógica de autocomunicación de masas y la amplificación de una señal distribuida se reflejan en los datos de un comportamiento colectivo mediado por la comunicación y la tecnología.

“Contagio tecno-lógicamente estructurado”. Tratamos de nombrar así esta proliferación de acampadas, perfiles personales y colectivos en Twitter y Facebook, cuentas de correo, etc. que se generaron en los días inmediatamente posteriores al 15M. Éstas fueron las formas en las que se transmitieron, intensificaron y cristalizaron las ideas y afectos desencadenados en las calles y en las redes.

“’Sistema red’ 15M” para caracterizar el cuerpo social vivo, estructura en red que toma un comportamiento, una consciencia, con lenguaje y una emocionalidad común.  El “sistema-red” 15M también puede definirse como un conjunto de nodos, en ocasiones heterogéneos, con altos índices de conectividad, robustez y reciprocidad, cuya estructura es abierta y policéntrica.

“Multitud conectada”.  La capacidad de conectar, agrupar y sincronizar, a través de herramientas y dispositivos digitales, y en torno a objetivos, los cerebros y cuerpos de un gran número de sujetos en secuencias de tiempo, espacio, emociones, comportamiento y lenguajes.

De los resultados obtenidos, ¿qué conclusiones te parecen más relevantes? 

– Que el 15M no surge de la nada, que su explosión es la puesta en juego de una masa crítica que, utilizando las redes sociales digitales, consigue convertir el malestar social y la falta de canales de participación, en organización política en red, capaz de una nueva potencia de acción.

– El movimiento que más influyó a prefigurar e conformar las formas de red del 15M es el movimiento de la cultura libre y por la libertad en la red que ha sido muy importante desde el 2007 hasta el 2011. Gestado en la red entre Ley Sinde y “No les votes”. Los movimientos sociales urbanos tuvieron un papel secundario en la gestación. La experiencia de Tahrir y la Primavera Árabe fue muy importante en empoderar, hacer posible-imaginable y en la decisión espontánea y contextual de acampar en Sol.

– La centralidad de la apropiación y uso estratégico de las tecnologías en la explosión, extensión, desarrollo y mutación del 15M.

– La dimensión clave de las emociones en la explosión del movimiento y en el estallido de sistema emergente y auootorganizado de un cuerpo colectivo conectado. La combinación entre emociones (la carga emocional de los tuits del 15M  es el doble que en los tweets ‘normales’) y la capacidad de producir estados de ánimo colectivos a través de campañas que se extienden y gestan en la red. También la emotividad ha sido fundamental para alimentar la energía del sistema-red y facilitar los fenómenos de enjambres y catalización.

– La intimidad entre las emociones y las tecnologías por las cuales se comunican y retroalimentan estas, han permitido la conexión del sistema-red como un todo. En su periodo de máxima influencia, el 15M ha cambiado el patrón de consumo y producción de información y emociones colectivas, viviendo experiencias comunes intensas (que generan identidades abiertas en construcción) como es el caso de la creación de una bifurcación mental colectiva y alegre frente a la desconexión de las élites dominantes de la realidad material de la vida de las personas.

–  Que hay todo un campo enormemente prometedor para una nueva política revolucionaria basada en las redes distribuidas, las identidades colectivas en red, y la “performatividad” [ver más adelante explicación del concepto] del digital a la hora construir acontecimientos.

-La importancia de la conexión entre redes sociales en internet y la redes humanas para la emergencia de nuevos formas de comunicación, organización y acción colectiva mediadas por el uso político de la tecnología, los fenómenos de masa crítica y autocomunicación de masas. Esta centralidad se ha mostrado tanto en la gestación y explosión como en el desarrollo del 15M. Este uso táctico y estratégico lo caracterizamos como tecnopolítica y oscila entre la apropiación y derivación masiva del uso originario de plataformas digitales y la invención colectiva de nuevos usos y nuevas herramientas. Esto ha significado una drástica reducción del coste de la acción colectiva y una mayor capacidad de construir el sentido de lo que acontece en tiempo real, al mismo tiempo que un impacto muy fuerte de las campaña virales o eventos construidos desde las redes digitales.

–  Lo fundamental de cultura política en la red, caracterizada por las identidades colectivas y las dinámicas de anonimato . La identidades políticas colectivas y su constelación conforman una ecología óptima para las prácticas tecnopolíticas y han puesto en jaque las relaciones de poder del sistema de partidos y de la redes mediáticas hegemónicas, con recursos escasos. Tienen una potencia muy grande al expresar un nuevo espacio político, que se alimenta de una masa crítica o inteligencia colectiva en red. Dichas prácticas que parten del ciberespacio han impregnado la forma de toma del espacio urbano, construyendo una potencia simbiótica entre calle y red capaz de atravesar las barreras de los grandes medios y crear autonomía social.

– La dimensión “performativa” de la acción tecnopolítica en la red, a la hora construir acontecimientos o eventos colectivos, juega un papel clave en el tipo de acción colectiva que el 15M ha llevado a cabo en el período de estudio. Las tácticas tecnopolíticas de las multitudes conectadas abren nuevas posibilidades de acción a amplios espectros de la población y son un nuevo filón de potencia y una gramática para la acción colectiva. La multitud aprende en estos procesos a luchar en red, entre internet y la calle. Esto se logra utilizando de manera táctica la comunicación: como arma de creación de la acción y de cuestionamiento distribuido del poder constituido.

– La importancia de la comunicación estratégica mediada por los dispositivos móviles, y orientadas a la empatía, ha servido para defender al 15M de las agresiones externas. Ha mostrado que un cuerpo colectivo, cuando es masivo, está altamente conectado, y es atacado, reacciona creciendo y expandiéndose. La construcción de la estructura digital se crea de manera autoordenada y emergente gracias al contagio tecnológicamente estructurado en conexión con en el acontecimiento aumentado. Dicha estructura tiene un carácter de crecimiento exponencial y autoorganizado, como también ha mostrado el estudio del instituto de biocomputación y sistemas complejos de Zaragoza.

– Las virtudes y formas de gestación de las distintas tipologías del comportamiento colectivo que hemos caracterizado como: Enjambres (acción conjunta, efímera de formación y masiva de ejecución, que combina la afectación emocional con la activación de secuencias de sincronización); catalizadores (fenómenos de autoorganización de mesoescala, con menos elementos que el enjambre pero con una función de equilibrio entre el corto y largo plazo que regula los biorritmos dominados por la interacción).

– El sistema-red se activa bajo la secuencia de sincronización colectiva, con una “reprocesualización” y activación de conexiones secundarias o terciarias. Los momentos de mayor intensidad se dan en una retroalimentación entre el espacio físico y virtual, cuando se sintonizan lenguajes, estados de ánimos en el espacio-tiempo. La multiplicación de los estímulos sociales y mundos digitales habitables, genera un enorme proceso de dispersión social. Por eso la temática del acontecimiento y la sincronización multicapa se vuelven clave para una idea fuerte de acción y organización política en la sociedad red.

De las conclusiones, se deducen algunas de las principales fortalezas del activismo en red, como el papel de las emociones, que crean vínculos o activan acontecimientos ¿No es previsible que este hecho sea utilizado igualmente por los oponentes para intentar buscar el efecto contrario? Por otro lado ¿qué problemas plantea la tensión “emociones vs. razón”?  El uso estratégico de las emociones y los mecanismos que las activan, ¿no permiten fenómenos como “Kony2012” y favorecen la manipulación de la “opinión pública”, como demuestra la historia de la propaganda política?

Creo que la tensión-relación entre emoción-razones es muy interesante en el campo de un cuerpo colectivo u organismo vivo compuesto de miles de nodos en una relación dinámica. Para empezar, hay que decir que el racionalismo de la política de la izquierda del siglo XX ha generado muchos problemas. Sobre todo porque ha minorizado la importancia de las emociones y su transformación en el proceso de politización colectiva. Personalmente, siempre he tratado de atender a la micropolítica de la sociedad, a las dimensiones subjetivas e inconscientes a la hora controlar a la población. Las emociones son clave a la hora de desencadenar procesos, y la comunicación distribuida hace que estos fenómenos puedan convertirse en revueltas autoorganizadas, sin líderes centrales. La razones son importantes para construir una consistencia de dichos movimientos, pero sin construir el empoderamiento no hay movimiento, ni revuelta que valga. Esto a la izquierda no le gusta. Sobre todo porque aún se mueven en torno a la producción de valores morales, en el amor a los mitos del pasado y la dificultad de insertarse y de producir emociones que canalizan el malestar social. Lo interesante del 15M es la dimensión colectiva de producción tanto de emociones, como de sentido de lo que acontece. Es decir, la activación emocional va vinculada a un proceso mental y cognitivo de autonomía e inteligencia colectiva.

Creo que es previsible y de actualidad la utilización tanto de las emociones como de la comunicación en redes basadas en técnicas de minería de datos por los intereses corporativos, la cuestión es que esta capacidad sea más potente, innovadora y masiva por parte de quienes se oponen al régimen del 1%.

En la presentación de la investigación anunciasteis vuestra intención de liberar las herramientas empleadas ¿Me puedes avanzar algo sobre ellas?

En abril esperamos tener todas la piezas de esta primera fase de producción. Es decir, queremos liberar todo lo que hemos utilizado y producido hasta ahora en el proceso de investigación. Me refiero a que datasets, software libre (herramientas que hemos desarrollado), ontologías, presentaciones (inglés y castellano), más texto de la investigación, se publicarán con licencia libres para que se conviertan en un conjunto de piezas independientes que puedan ser utilizadas, mejoradas y extendidas más allá del contexto de nuestra investigación. Es decir, dejar abierto y hacer disponible el código fuente de lo que hemos producido para que pueda servir de base  para otros investigadores o cualquiera en la red. Por ejemplo, las herramientas de análisis de emociones y análisis de vocabularios utilizados podrán usarse para analizar otros fenómenos.

Vuestro estudio recoge el papel de las redes sociales en las movilizaciones del 15M al margen de los medios de comunicación de masas, que hasta días después no cubrieron el acontecimiento. Sin embargo, las nuevas acciones que se plantean buscan tanto el impacto en Internet como el mediático ¿No es contradictorio? ¿Qué función crees que desempeñan los medios? ¿Por qué no liberarse de esa “dependencia”? 

Creo que una de las cuestiones claves del 15M ha sido atravesar el bloqueo mediático de los grandes medios y saber utilizar estos circuitos para hacer circular los mensajes, saltando los cercos de la información del “mainstream”. La combinación entre toma sorpresiva del espacio público y las plazas gestada en la red ha forzado a los grandes medios a amplificar la señal que las redes sociales y las identidades colectivas producen. Somos los medios, pero también tenemos que atravesar el “mainstrain” gracias a nuestras tácticas de comunicación de toma del espacio urbano. En las acciones solemos mezclar un doble impacto en las redes y los medios, en realidad para ampliar el efecto del mensaje. Y, sobre todo, porque estar en el “mainstream” con una acción, suele multiplicar el impacto de nuestras campañas en las redes. Las redes no son tanto para decir (que también), como para escuchar, para tramar y respirar lo que la sociedad está pensando y diciendo.

Yo pienso que tenemos que estar en todos lados, incluso en lugares como Facebook que no son muy agradables y que es necesario, como intervenir en los circuitos mediáticos tradicionales en determinados casos.

Un elemento muy interesante que has mencionado es el del carácter “perfomativo” de algunas acciones. Crear acontecimientos, a través de “performances”, para que se hagan reales ¿Puedes explicarme brevemente la idea?

La dimensión performativa de la acción colectiva en red, no la quiero caracterizar como performance en la dimensión teatral, sino más bien la construcción de escenarios-mascaras, con una historia-narrativa, que permiten la cooperación abierta y la apropiación de una idea, de una acontecimiento o una identidad. A partir de construir  una idea política (“15MpaRato”, por ejemplo, donde se lanza una idea ciudadana para juzgar a Rato), es la dinámica de la identidad colectiva y las acciones la que va lanzando (como dispositivo inacabado que necesita de la red su feedback y trabajo para completarse) y va ejecutando el plan o el paso en concreto. Lo que se propone, en la medida que la gente se lo apropia y cree en ellos y se implica en dicha acción, se convierte en real. Es decir, lanzar una campaña, una evento colectivo en la red, crea la posibilidad de que cobre vida, que podamos pre-vivir y gestar el acontecimiento antes de que se produzca. Siempre digo que la revolución es una gran súper-producción: hay que construir los escenarios, los protagonismos colectivos y la narrativa y memética que posibilitan la acción.

La caza del hacker

“Adiós, Aaron Swartz. Nunca olvidaremos tu lucha”

El sábado 12 de enero se conoció la muerte de Aaron Swartz, brillante hacktivista de 26 años, co-fundador de Reddit y uno de los desarrolladores del RSS. Un familiar y su abogado informaron de su suicidio a “The Tech”, el periódico del MIT.  Aaron Swartz, defensor del libre acceso a la información y promotor de la lucha contra las iniciativas legislativas conocidas como SOPA y PIPA, enfrentaba multas de hasta 4 millones de dólares y una pena de más cincuenta años por la descarga de documentos de JSTOR, un sistema de archivo en línea de publicaciones académicas. El juicio de Swartz estaba fijado para el próximo 4 de febrero.

1Aaron Swartz

Tras las primeras reacciones de desolación y tristeza,  se empezó a señalar a la desmedida persecución judicial contra el joven ciberactivista como causa última de su suicidio. Una de las respuestas más duras fue la de Lawrence Lessig, con quien Swartz había colaborado.

En este Storify, recojo algunos de los mensajes y documentos con los que se despedía y rendía tributo al brillante hacker.

[Ver la historia “El adiós de Internet a un brillante ciberactivista” en Storify]

(El título de este post reproduce la despedida de Isaac Hacksimov al joven hacktivista. Un repaso muy completo al perfil de Aaron Swartz y a sus aportaciones en este post de Marilink. Un repaso a su legado, en ALT1040)

Fotografía: Peretz Partensky

Actualización 26/01/13
Entrevista en el programa “Punto de Fuga” de la Cadena Ser, sobre “El legado de Aaron Swartz”:

http://www.cadenaser.com/actualidad/audios/punto-fuga-legado-aaron-swartz/csrcsrpor/20130128csrcsr_6/Aes/